Remasterizar es volver a realizar el proceso de mastering. Cuado se graba un disco en un estudio de grabación los distintos instrumentos que suenan en la canción se graban separadamente en lo que se llaman "pistas"; una vez se tienen todos los instrumentos grabados en sus pistas correpondientes, que pueden ser muchas (24, 32,48,...) hay que mezclar todo eso y pasarlo a un archivo de audio estéreo con solo dos pistas (izquierda y derecha) conocido técnicamente como un "L,R". En los discos antiguos, cuando no había ordenadores ni disco duro, todo se grababa en cintas, primero en la cinta multipista y luego se pasaba a una cinta estéreo. Esas cintas tenían un cierto soplido y una calidad de sonido limitada; cuando se remasteriza un disco se coge esa cinta estéreo y se le somete a un proceso de restauración de sonido quitándole todos los defectos posibles con el objeto de mejorarla, obteniendo de esta manera un nuevo máster esta vez digital.