Yo digo no a las guerras, al hambre, al monopolio del poder, a la soberbia de los que mandan, que piensan que pueden pisotear a los que les dan de comer.
Bueno, y también digo que no al tabaco. Me ha costado muchísimo dejarlo, ¿por qué tienen que venderlo como si fueran pipas?
¿Y tú? ¿A qué dices NO?
