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Turismo en Estocolmo
Estocolmo, capital de Suecia, es una de las ciudades más boreales del mundo. Esto implica crudos inviernos y frescos veranos, que se van alternando en una preciosa ciudad enclavada en la península escandinava, en un archipiélago constituido por varias islas, donde encontrarás bellos lugares de ocio.
Estocolmo fue fundada en la isla de Stadsholem, donde hoy se encuentra la ciudad vieja; y la rodean el bello lago Mälaren y el gélido mar Báltico. En Estocolmo podrás fascinarte con un bello paisaje donde predominan los colores de tonalidades frías, por el hielo y los ríos que atraviesan la ciudad. Es por ello que Estocolmo es conocida como la Venecia del Norte, ya que cuenta con 53 puentes que conectan los distintos barrios entre sí.
Su posición geográfica le ha brindado a esta ciudad, a través de los siglos, un buen pasar económico; ya que se encuentra muy bien comunicada con otras ciudades de la península escandinava. La ciudad de Estocolmo se compone por una gran cantidad de barrios. Entre ellos se destacan algunos que cuentan con interesantes lugares para visitar, como por ejemplo la Ciudad Vieja. Aquí podrás caminar por antiguas calles empedradas y deleitarte con preciosos edificios históricos. Entre ellos sobresale el Palacio Real, con su impactante arquitectura, y el Museo Nobel, donde se puede apreciar una reseña de todos los ganadores del famoso premio y sus méritos.
En cuanto a la arquitectura religiosa, se destaca la iglesia alemana y la Catedral de Estocolmo, conocida como Storkyrkan. Esta es la iglesia más antigua de la ciudad. Esta catedral es originaria del siglo XI y es de estilo gótico, aunque por diferentes refacciones presenta también matices del estilo barroco.
Otro barrio que no puedes dejar de visitar en tu viaje a Estocolmo es Djurgården. Este se encuentra en una isla en el este de la ciudad y recibe un gran afluente de turistas gracias al famoso Skansen, un precioso un museo al aire libre donde se reproduce cómo era la vida en las ciudades y en los pueblos en el siglo XVI. Asimismo, Estocolmo cuenta con un bello zoológico. También podrás visitar el Nordiska Museet, un museo donde conocerás todos los secretos de la cultura local.
Finalmente, se encuentra el barrio de Södermalm, el epicentro de la vida nocturna de Estocolmo. Aquí podrás disfrutar de las mejores discotecas y bares de copas. También cuenta con una interesante oferta culinaria. Su plaza principal, la de Mariatorget, es muy frecuentada por locales y turistas.
Por otro lado, no debes dejar de conocer el bello Palacio de Drottningholm, que data del siglo XV y es la residencia actual de la familia real sueca. Presenta una amalgama de estilos por las reformas que vivió a través de los siglos. Una de las principales atracciones de este lugar es su jardín, de estilo barroco francés.
Tampoco dejes de conocer el Skogskyrkogården, el Cementerio del Bosque. Se trata de una interesante pieza arquitectónica y paisajística, donde el cementerio se adapta a la naturaleza. Por su importancia histórica y cultural, estos dos lugares de la ciudad de Estocolmo han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Para los amantes de la cultura, la ciudad de Estocolmo cuenta con una gran cantidad de museos. Entre ellos se destacan el Museo de Arte Moderno, el Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo de Ciencias e Historia Natural y el Museo Nórdico, entre otros.
Gracias a su situación geográfica, en la ciudad de Estocolmo se puede apreciar un fenómeno astronómico sin par, conocido como el Sol de Medianoche. El 21 de junio, para el solsticio de verano, el Sol baja hacia el horizonte y vuelve a subir generando 24 horas de luz solar. Este fenómeno es acompañado por una gran cantidad de festejos locales (como las fiestas sanjuaninas), con música, danza y comida local.
La gastronomía de Estocolmo presenta elementos y sabores típicos de la cocina escandinava. Son muy populares los pescados, como el bacalao y el arenque. La carne de cerdo también es una de las más consumidas. Por las bajas temperaturas de la zona, es difícil encontrar vegetales de hoja frescos, por ello son muy populares la patata, la col, el nabo y el repollo. Como guarnición, es muy consumido el chucrut, y los pescados se suelen preparar marinados o cocidos a la sal. Los lácteos, especialmente los quesos, juegan un papel fundamental en la cocina de Estocolmo. Para los postres, se suelen servir crepes y panes dulces.
Turismo en Copenhague
Por fortuna cada año todos tenemos la posibilidad de paliar la rutina, aunque más no sea por unas semanas. La mejor manera de hacerlo es entregarse a uno mismo, comenzar a pensar en lo que realmente te hace bien y planear una escapada larga a un lugar que rompa con la rutina. Ya no tendrás que dirimir entre el aire puro de la montaña y la frescura de la playa, ahora podrás elegir un lugar nuevo.
Europa está minada de ciudades con estas características pero hay una que realmente es la perdición de los turistas que hasta allí llegan. Estamos hablando de la capital del reino de Dinamarca: Copenhague, una localidad sencillamente bellísima, llena de rincones que merecen aunque sea una visita. Aquí tendrás el placer de entregarte a largos paseos por las calles floreadas de Copenhague, esta preciosa urbe que cada día te entregará postales que no podrás olvidar con facilidad.
Los viajeros suelen reservar su energía para alquilar una bicicleta para seguir los senderos reservados para dos ruedas que llegan hasta lugares fantásticos. En esos momentos en los que recorras la isla donde se aloja Copenhague, plagada de tiendas y colores provenientes de su insignia primera, podrás llegar hasta uno de sus extremos donde linda con la capital finlandesa, Helsinki, a sólo cuatro kilómetros.
En Copenhague, una de las primeras visitas que deberás realizar (y esto no tiene discusión alguna) es la del Castillo de Elsinor, donde Shakespeare ubicó uno de sus más grandes dramas: Hamlet. Si caminas por los pasillos de este tenebroso y monumental recinto podrás sentir el espíritu atormentado del protagonista principal vagar sin rumbo, sollozando.
No importa en qué época del año te aventures hasta Copenhague, ya que tanto en verano como en invierno tendrás imágenes espléndidas que te acompañarán durante toda tu estadía. Tanto las plazas repletas de flores como la nieve invernal reposando sobre los techos de las pintorescas casitas te llamarán la atención y crearán una atmósfera que sabrás apreciar.
Cuando viajes a Copenhague estarás inmerso en una ciudad realmente cultural, por lo que podrás visitar algunos de sus museos que poseen un gran peso específico entre todas las casas culturales europeas. En la Ny Carlsberg Glyptotek verás una exposición realmente sobresaliente de arte y antigüedades, y en el Museo Nacional podrás apreciar un recorrido fundamental por el pasado prehistórico y por la época vikinga y entenderás la descendencia de los oriundos.
Al salir de aquí podrás visitar la plaza del ayuntamiento, plagada de tiendas y restaurantes. También podrás subir al edificio para tener una panorámica de lujo de la ciudad en la cual podrás robarte una fotografía de las miles de cúpulas verdes que hacen a Copenhague. Desde aquí podrás llegar hasta Kongens Nytorv, donde está el casco histórico de la ciudad y que te permitirá tener un acercamiento importante con el pasado de un lugar emblemático.
Los paseos en ferry siempre son un atractivo estupendo, ya sea a Suecia o a Finlandia. En el camino podrás detenerte en Nyhavn, un sitio ideal para pasar noches agitadas tomando algunas copas en los bares y las tabernas donde nunca se duerme.
No olvides pasar por el Palacio Amalienborg, seno de la familia real y uno de los símbolos más importantes de Copenhague. Una estatua de espaldas al mar nos trae un sentimiento de angustia y de maravilla al mismo tiempo. Una silueta fantástica y un sentimiento de pérdida irreparable forman la imagen de la sirenita.
Por todas estas razones no puedes dejar de venir hasta esta increíble ciudad que te mostrará su rostro más bello. En Copenhague encontrarás sitios ocultos que no podrás dejar pasar como el parque de atracciones Tivoli.
Turismo en Oslo
Aquí tendrás la posibilidad de disfrutar tanto de una vegetación propia de una de las ciudades que se encuentran más al norte y que poseen una dulzura intrínseca que sabrás apreciar. El mar es un fiel custodio de toda la historia grande de Oslo y él la ha acompañado durante toda su existencia. Aun hoy es realmente importante no sólo para la economía, sino también para todo aquello que signifique cultura e historia de un pueblo guerrero y explorador, descendientes de vikingos que supieron surcar y dominar los mares.
Esto se ve perfectamente reflejado en la gran cantidad de museos que hay dedicados a viejas embarcaciones y asentamientos que Oslo supo albergar. Un ejemplo claro de todo esto es el Museo de Barcos Vikingos, que exhibe una gran cantidad de embarcaciones de marinos ya desaparecidos. Se los ha recuperado del fiordo de Oslo y con gran trabajo se los ha arreglado para que tú puedas apreciarlos. En la muestra también hay armas, vajilla, y vestimenta que podrás apreciar en toda su dimensión.
En el Museo Kon Tiki está la fantástica balsa con la cual el antropólogo Thor Heyerdahl cruzó América del Sur hasta las Filipinas hacia el año 1947. Existen otros museos y casas típicas donde podrás apreciar la influencia del mar en toda la capital de Noruega.
Otros lugares que no puedes dejar pasar en tu viaje a Oslo son todos aquellos que tienen que ver lo natural, como los bosques que rodean a la ciudad o los viajes en pequeños barcos desde el puerto que allí recala desde hace ya mil años. Deberás visitar el Museo Folklórico Noruego,
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