Los genes de una persona pueden jugar un papel en el hecho de desarrollar o no la tricoclasia.
Ciertas cosas que se le hagan al cabello, como uso de secadores, cepillado excesivo, permanentes o uso excesivo de químicos, parecen desencadenar esta afección.
En algunos casos, la tricoclasia puede ser ocasionada por un trastorno subyacente como hipotiroidismo, la arginosuccinicaciduria, el síndrome de cabello ensortijado de Menkes, el síndrome de Netherton o la tricotiodistrofia.
