En los tiempos de Jesus, los reyes judíos, como todos los de otros pueblos, trasmitían el trono a sus familiares directos.
Siendo Jesus el hijo de un carpintero y de una ama de casa, y no teniendo relacion familiar con ningun rey de Israel, su vida ejemplar, su capacidad de conviccion, su oratoria, y sus milagros (si los hubo), no alcanzaban para llegar a ser rey.
La hipotesis de reinar (políticamente) queda entonces descartada. Solo podia sobresalir entre los judios (y pueblos vecinos) por su prédica, y porque los judíos de entonces estaban esperando un Mesías, y algunos de sus contemporaneos lo tomaron como tal.
No teniendo ese derecho (a heredar el trono), no fue muerto por querer heredar, sino por sobresalir como predicador, y por el caracter de su prédica, totalmente subversiva hacia los romanos.
Fueron éstos los que decidieron y ejecutaron su muerte.
En su época, el mundo estaba sediento de un Mesías, estaba repleto de gente crédula e impresionable, pronta a creer en milagros y en aceptar discursos de mucha retórica, sin cuestionamiento, con tal de terminar con el dominio romano.
Dicen sus creyentes que una vez muerto, volvió a vivir, siendo casi el único hombre que lo hizo.
Una vez muerto dos veces, sus creyentes fueron disminuyendo, sin que existiera ninguna religión que lo endiosara, hasta que varias decadas despues un clerigo comenzo a difundir sus ideas y logro propagar la fe en el.
Fuente(s):
"Porque no soy cristiano" de Bertrand Russell