Con el tañir de las campañas
Y entre sollozos me despedí
Del ser más sublime de la tierra
Mi madre: que aquel día te perdí
Aquel día te fuiste para convertirte
En un ángel más en el cielo
Partiste en un velero dejándome
Solo y triste en un mundo incierto
Tan indefensa y frágil te vi dormida
En aquel descarnado encaje
Álgida y pálida reposabas, callada
En el infinito y misterioso viaje
Partiste a una nueva morada
Donde no existen ya, los dolores
Vigilante de mi alborada
Donde llenas mi alma de colores
Luz, que guiaste mi senda enredado
Cargando la cruz de un hijo equivocado
Hoy destellas desde el cielo inmaculado
Para el oriundo que vive, quebrantado
Victoria, símbolo de batallas conquistadas
Y nombre de mujer sufrida y maltratada
La lluvia hoy me clava cual espadas
Sintiendo en dolor de la fría ausencia
Hoy que vuelas junto a los ángeles
Entre nubes y amapolas
Hoy que solo en mis sueños vives
Te recuerdo con lágrimas

