En 1877 Llega a Guatemala.
Abril -
Fue nombrado Catedrático de Literatura Francesa, Inglesa, Italiana y Alemana y de Historia de la Filosofía en la Escuela Normal Central. A cargo de este centro escolar se encontraba el cubano exiliado José María Izaguirre, quien era uno de los patriotas bayameses que se unieron a Carlos Manuel de Céspedes. Se vio obligado a exiliarse y optó por ir a Guatemala, donde el gobierno de José Rufino Barrios le dio oportunidad de instruir a la juventud guatemalteca.
José María Izaguirre en “Martí en Guatemala” originalmente en “Cuba y América” de 1899, reproducido en “Homenaje a José Martí en el Centenario de su Nacimiento” de la “Revista Cubana”, Publicaciones del Ministerio de Educación, Dirección General de Cultura, La Habana, Cuba, 1953. Páginas 332-342:
...“Corría el año 1877.
Era yo director de la Escuela Normal de Guatemala por contrato celebrado en New York con el ilustrado guatemalteco señor Francisco Sainfiesta, en representación del general Justo Rufino Barrios, Presidente de esa república.
Desde que fundé dicho establecimiento tuve el propósito de elevarlo a la mayor altura que fuese posible. Contaba para ello con los útiles consejos de mi condiscípulo y amigo el inolvidable pedagogo cubano Luis Felipe Mantilla, con la cooperación de los profesores más distinguidos de Guatemala y con la ayuda material del Gobierno, que accedió gustoso a cuantos gastos y medios le propuse para lograr aquel objeto.
“El Secretario de Instrucción Pública, que lo era entonces el notable estadista señor Marco Aurelio Soto, me dijo un día: "La Escuela Normal tiene muchos enemigos por hallarse situada en un edificio que perteneció a la congregación de los Padres Paulinos; aquí hay muchos fanáticos: todos ellos son enemigos de ese establecimiento, y es necesario hacerlo simpático, si queremos que no decaiga: a usted corresponde ejecutarlo."”...
• Continúa José María Izaguirre refiriéndose a los esfuerzos por darle buen nombre y popularidad a la escuela:
“Su buen nombre llegó, sin duda, hasta México, pues un día se me presentó un joven procedente de esa república solicitando plaza de profesor. Su porte era decente, su exterior simpático, y su manera de expresarse fácil y agradable. Me cayó bien. Le pregunté quién era y cuáles eran sus aptitudes para -el magisterio, a lo cual me respondió:
“-Soy cubano, vengo de México y me llamo José Martí. Mis aptitudes para el magisterio...
“-¡José Martí! -le interrumpí yo-. Ese nombre no me es desconocido: lo he visto como el del autor de un folleto en que se habla de los martirios que el gobierno español hace sufrir a los pobres cubanos que manda a los presidios de África. Acaso...
“-Sí, señor, yo soy el autor de ese folleto y el mártir a quien el mismo se refiere.
“-Pues bien, señor Martí, su doble merecimiento de cubano y mártir le hacen acreedor a toda mi simpatía: cuenta usted con la colocación que solicita.
Señor, debo ser franco ante todo: para aceptar su generosa oferta he de hacerle presente que estoy comprometido a casarme en México con una joven cubana. La ceremonia se verificará dentro de algunos meses, y yo no podré realizarla si usted no me concede uno para ir a México con tal objeto: le prometo que mi tardanza no traspasará ese límite.
“-Bien está, señor Martí: queda concedido el mes que usted desea. Sírvase recordármelo cuando llegue la oportunidad.
Habiéndome dicho que las clases que más le agradaría desempeñar eran las de historia y de literatura, le asigné esta última, añadiéndole los ejercicios de composición, vacantes en aquellos días por renuncia del profesor que los tenía a su cargo.
“Desde la primera lección se granjeó la benevolencia de sus alumnos, benevolencia que después se convirtió en cariño para dar paso más tarde a la admiración y al entusiasmo.”...
Da clases en la Universidad de Guatemala.
Colabora en la “Revista de la Universidad”.
Junio -
Enseña en la Academia de Niñas de Centro América donde conoce a María García Granados, La Niña de Guatemala.
José María Izaguirre nos provee información de la relación entre María García Granados, “La Niña de Guatemala”, y José Martí:
...“Entre las familias más entusiastas por él se contaba la del general Miguel García Granados, distinguido por su valor, ilustración y patriotismo, y por haber libertado a su patria de la teocracia en que la tuvieron sumergida por largo tiempo los fanáticos gobiernos de los presidentes Carrera y Cerna. La familia del general García Granados era numerosa y se hacía notar por su cultura y amabilidad; presentado Martí a ella, fue recibido cordialmente, y pronto llegó a ser uno de sus amigos más adictos.
Entre las hijas del General había una llamada María, que se distinguía de sus hermanas como la rosa se distingue de las otras flores. Era alta, esbelta y airosa: su cabello negro como el ébano, abundante, crespo y suave como la seda; su rostro, sin ser soberanamente bello, era dulce y simpát

