SHeRo realizada en MascotasGatos · hace 1 década

sobre una cria de gatito (otra)?

encontre una cria de gato ayer en la calle, ya hice otra pregunta al respecto y ya lo he llevado al veterinario, me dio un pienso especial, una especie de gel para tragar (para las lombrices, solo por precaucion, aunque no ha echado ninguna con la caquita) y un spray para las pulgas, es un macho de unas 5 o 6 semanas y le he puesto Lois, os gusta el nombre? el problema es que mis otros 2 gatos le bufan cuando le ven y lo tengo q tener separado, como podria ayudar a que se acostumbren a el? por cierto es blanquito (mas bien color crema)con los ojos azules y las orejas marron clarito, el rabo lo tiene marron pero atigrado, sabeis que variedad puede ser? yo supongo que sera mestizo, pero debe tener algo de siames, que os parece?

1 respuesta

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  • hace 1 década
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    Hola

    Gracias por elegirme como mejor respuesta en la otra pregunta.

    Lo más probable es que sea mestizo, pocos gatitos callejeros , a no ser que se escapen, son puros de raza, si quieres envíame una foto a mi correo (lo encontrarás en la web de mi autofirma) y te digo a cuál raza se parece más, porqeu los estándares de raza no se determinan por el color, tienen más que ver con la morfología, también puedes entrar en www.asfe.net y leer un poco sobre las razas.

    Aquí te mando un capítulo del manual que les entrego a las personas que se llevan un gatito de casa y que les ayuda en la inserción, es muy larga así que se paciente paar leerla.

    Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando. http://www.noldorforest.es/

    4 INCERSIÓN DEL NUEVO GATITO

    Hemos decidido darle un hermanito a nuestro gato, o a nuestro perro, o simplemente compartir nuestra vida con un gatito, maravillosa idea. Pero

    existen algunas normas básicas a seguir para que el cambio de hogar sea lo menos estresante posible para nuestro gatito.

    1. Por muy difícil que nos resulte a nosotros y sobre todo a los niños de la casa, debemos entender que acabamos de separar al gatito de su mamá y que está en un lugar nuevo.

    2. Debemos darle su tiempo, no agobiarlo, persiguiéndolo, ni acariciándolo, lo más probable es que una vez lo saquemos del trasportín se esconda, intentemos si no hay peligro dejarlo allí, y ponerle cerca agua y comida, y su cajón de tierra en la misma habitación, (atención: el cajón no debe estar al lado de la comida)

    3. Démosle su tiempo, cuando se sienta cómodo, se empezará a lamer, esto es buena señal, luego poco a poco saldrá de donde está a investigar.

    4. Después que olisque la comida y de unas cuantas vueltas por la habitación, ya es un buen momento para acariciarlo, asegúrese de no hacer ningún movimiento rápido, ni de que haya mucho ruido, para que no lo asocie con sensaciones desagradables. Tampoco lo obligue a estar sobre usted, con una dosis creciente de mimos diarios, se acostumbrará y los reclamará. Él solito descubrirá su cajón, (ponerlo visible) y te hará saber cuál es su lugar escogido para dormir.

    5. No olvides que si hace algo que no te gusta, no debes pegarle ni regañarle, pues los gatos no suelen obedecer a órdenes, lo único que conseguirás es que deje de hacerlo en tu presencia, es más efectivo hacer un ruido, como por ejemplos dar palmadas, pero no directamente en su cara, así asociará, una determinada acción con algo desagradable.

    6. En caso de que habiten otros animales, si es un gatito de una asociación tendrás su cartilla y todos los certificados de que se encuentra sano. Por el contrario, si es un gatito encontrado, antes de ponerlos en contacto llévalo a un veterinario para que valore su estado de salud y evites contagios innecesarios.

    7. Cuando lo lleves a casa NUNCA los juntes directamente, podemos generar una mala relación entre ambos gatos o gato y perro. El nuevo inquilino irá en su trasportín: deja que el gato o perro residente se acerque y lo huela. Si el perro le gruñe puede regañarlo como acostumbra a hacer, puesto que los perros obedecen a sus amos, al gato mayor no es necesario que lo regañe, puesto que los gatos nos ven como compañeros no como animales a los que hay que obedecer.

    8. Una vez acabada la presentación, aísla al nuevo en una habitación, pero con posibilidad de que se huelan y se conozcan sin verse, para evitar disputas. Al menos deben permanecer así dos semanas. Para ir acostumbrándolos a sus olores, intercámbiales las arenas si puede ser con cacas y todo. Suena raro pero es efectivo. También puedes intercambiar sus mantitas. Resulta muy efectivo poner los comederos en cada lado de la puerta para que asocien lo agradable de comer con el olor del nuevo.

    9. Si tienes una puerta o ventana de cristal, coloca al nuevo miembro de un lado para que se vean sin poder tocarse y así tengan una información visual de cómo luce al que han estado oliendo.

    10. Antes del día de la presentación puedes cortarles las uñas a ambos gatos, por si durante la presentación hay peleas. Así evitamos que se lastimen.

    11. Por fin llegó el gran día, vamos a juntarlos en una habitación. NUNCA deben estar solos. Tú debes permanecer tranquilo, no realices movimientos bruscos y no alces la voz. Estate pendiente de todos los movimientos por ambas partes. Si ves cualquier intento de ataque o agresión imponte como el animal más grande y pon orden. Un cojín o un spray con agua a mano pueden ser útiles. Intenta que tengan alguna distracción y que no se concentren solo en el nuevo miembro, por ejemplo puedes darles de comer en platos separados. Y al perro es conveniente tenerlo atado. No les des juguetes, porque lo más probable es que todos se concentren en el que más se mueve y la idea de este primer encuentro, es que no sientan que tienen competencia.

    12. ¡¡OJO!! Imponerte no significa pegar al gato, ellos no lo entienden como castigo sino como agresión. A los perros puedes darle con un periódico muy suavemente en el hocico.

    13. Luego empezarás paulatinamente a dejarles estar juntos durante tiempo limitado, interviniendo tú en juegos comunes. Anímalos con el juego a que vayan acercándose e interactuando. Este protocolo debes de repetirlo las veces que se necesiten hasta que ambos mininos y/o el perro sean capaces de aceptarse y no montar la III Guerra Mundial en el salón de nuestra casa. Muchas visitas cortas es mejor que pocas prolongadas, los encuentros no deben durar tanto como para que el perro o los gatos se descontrolen.

    14. Aún después de varios encuentros, es normal que entre gatos se bufen e incluso se den manotazos de 'aviso', no interfieras a menos que se peleen de verdad, es decir, que hagan mucho ruido, se arranquen pelos y se hagan daño, así que echarles un poco de agua para que se separen. Con el perro debemos tener otras precauciones porque un mordisco puede ser fatal, si todo va bien después de varios encuentros, átalo y dándole golosinas, sin parar de tranquilizarlo, puedes permitir que el gatito nuevo lo inspeccione y se acerque, esto no debe ocurrir hasta que estés seguro que el perro no se pondrá nervioso. En cualquier caso asegúrese que el pequeño tiene una vía de escape segura si algún movimiento del perro lo asusta

    15. Podrás dejarlos juntos para siempre cuando veas que la situación no tiene peligro. No confundas los juegos de los gatos, que suelen ser muy brutos, con peleas y tampoco interfieras demasiado, porque es muy extraño que se peguen de verdad. Al perro debes ordenarle que no juegue con el gato, tal y como le ordenas que evite otras cosas, sobre todo si es más grande. Un perro educado obedecerá y evitará no acercarse al minino. Aunque se ha demostrado que los gatitos saben mantenerlos a raya sobre todo cuando son adultos.

    16. Si las presentaciones no van bien, y estos consejos no te sirven, busque inmediatamente asesoramiento profesional de un veterinario o un especialista en el comportamiento de animales. Los animales pueden quedar lesionados gravemente en peleas, y cuanto más continúa el problema, más difícil será resolverlo. El castigo no será eficaz y podría empeorar las cosas. Por suerte, la mayoría de los conflictos entre mascotas en la misma familia se pueden resolver a menudo con ayuda profesional.

    Estas normas son las más básicas, pero también debemos de tener en cuenta algunas otras. Tales como:

    1. Sexo: es secundario a la hora de predecir cómo se van a llevar, ya que lo más relevante es el carácter de cada gato. La adaptación entre dos gatos machos adultos sin castrar puede ser la más difícil; y, a veces, las gatas hembras adultas tienen también problemas para aceptarse.

    2. Edad: si tenemos un venerable gato anciano en casa puede generar cierto rechazo hacia un enano de energía inagotable.

    3. Mimos: cuando llevamos a una casa un gato nuevo por norma general el residente debe tener las atenciones de todos. Si ve que dedicamos más tiempo al nuevo puede rechazarlo e incluso llegar a deprimirse.

    4. Comida: es recomendable que cada gato tenga recipientes para la comida y el agua propios. Evitaremos que se produzcan trifulcas a la hora de comer. Eso no quita que las haya por la más mínima tontería.

    5. Bandejas de arena. Lo más sensato es que pongamos una caja de arena más al meter un gato nuevo. Luego puede que no sea necesaria y la retiremos, pero al principio, al menos, es mejor que cada uno pueda tener la suya.

    6. Feliway® y Flores de Bach. El Feliway es un producto que reproduce ciertas propiedades de las hormonas faciales del gato, aquellas que hacen que se sienta tranquilo y bien. Las Flores de Bach son remedios naturales que actúan sobre determinados malestares psicológicos. Es un misterio si realmente funcionan o no, pero si la cosa se pone fea, no está de más enchufar el aparatito de Feliway o echar unas gotitas de flores de Bach en el agua para calmar los ánimos.

    Para acabar, el mejor consejo es la PACIENCIA, porque estos periodos de adaptación no son fáciles y nunca duran lo mismo.

    Cada gato es único e irrepetible, por lo que cada gato tendrá su tiempo de adaptación.

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