"Carpediem" realizada en DeportesOtros - Deportes · hace 1 década

Cual son las causas de los calambres y que hacer para evitarlo?

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Error de tipeo: la pregunta debe ser ¿Cuáles son las causas de los calambres y que hacer para evitarlos?

102 respuestas

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  • hace 1 década
    Respuesta favorita

    Hola mi emba!!!

    Acá te dejo este link con algunas informaciones muy interesantes...

    http://rds.yahoo.com/_ylt=A0geu67ZBtNGAJ4AlNVXNyoA...

    Espero que te sirva amigo!!!

    Besos!

  • Anónimo
    hace 1 década

    Aparentemente la culpa la tiene el Acido Lactico, que es un producto de la degradacion anaerobica de la glucosa.

    La acumulacion de este acido durante el entrenamiento acidifica mucho el medio (baja el pH) y en esas condiciones las fibras musculares no pueden trabajar bien, produciendose asi los calambres.

    Lo podes evitar tomando algo con potasio como la banana x ejemplo, que ayuda bastante.

  • hace 1 década

    Evitar el cansancio y esfurzo intenso si no se está acostumbrado. Durante y después de hacer ejercicio nos tenemos que hidratar bien , bebiendo mucho líquido rico en sales minerales. Tomar con frecuencia plátanos (rico en potasio). También es fundamental estirar mucho y bien la zona propensa a los calambres antes, después y cuando se nos ocurra, en casa, en el trabajo...

    Yo he sufrido muchos calambres, y con estos deberes los he solucionado.

    Un Saludo

  • Anónimo
    hace 1 década

    En realidad, nadie parece saber la causa exacta de los calambres musculares, pero algunos expertos creen que los mismos ocurren a causa de un bajo nivel de calcio o potasio en la sangre. Otros especialistas, afirman que se debe a una falta de líquidos apropiados, lo que tiene como resultado un principio de deshidratación que causa que los músculos experimenten un calambre. Por último, están quienes señalan que el problema se debe a que no existe la suficiente circulación sanguínea en esas áreas, lo cual puede causar el calambre.

    Los tipos de calambres musculares que suelen experimentarse más habitualmente, se dan en los siguientes casos:

    Las mujeres que están atravesando sus ciclos menstruales

    Por su parte, las mujeres embarazadas tienden a tener calambres musculares al dormir.

    De la misma manera, quienes sobreexijan a sus músculos (especialmente si los mismos todavía están fríos) al ejercitar, como por ejemplo andando cuesta arriba cuando sus piernas no han sido apropiadamente precalentadas, o entrando a las frías o incluso heladas aguas del océano, para tratar de nadar un largo trecho (aquí también se pone en juego el cambio de temperaturas).

    Aquellas personas que también usen ropa apretada, que corte el flujo de sangre en el cuerpo, también podrán ser más propensas a sufrir calambres.

    Previniendo los calambres musculares

    Prevenir los calambres musculares puede ser realmente muy sencillo. Como en todo, la efectividad no está totalmente garantizada, pero se reducirán drásticamente las chances:

    1. El ejercicio regular puede ayudar a mejorar la circulación

    2. Estirar y precalentar los músculos de forma diaria, por ejemplo todas las noches antes de acostarse

    3. Beber ocho vasos de líquido por día, preferiblemente de agua.

    4. Comer suficientes alimentos ricos en calcio y potasio, como las bananas, el jugo de naranja, las papas y las verduras frescas.

    5. Evitar los alimentos grasos y fritos.

    6. Llevar medias elásticas durante el día, especialmente cuando se tienen várices.

    7. Llevar puestos calcetines para dormir durante la noche puede ser de mucha utilidad, porque esto ayuda a que los pies estén tibios, con lo cual las piernas también tienden a permanecer más tibias.

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  • hace 1 década

    Segun tengo entendido es por la falta de postasio, por lo que te recomiendo tomat productos ricos en él, como el platano, los frijoles, las nueces, la soja, acelgas, calabazas, zanahorias. aguacates, coles de bruselas, patatas, melones, fresas, tomates, la merluza, salmon, pollo, pavo...

    Lo puedes ver en la siguiente direccion:

    http://www.botanical-online.com/listadealimentosri...

  • hace 1 década

    CAUSAS: Los espasmos musculares por lo general se presentan cuando un músculo está sobrecargado o lesionado. El hecho de hacer ejercicio estando deshidratado o con bajos niveles de minerales, como potasio o calcio, también puede predisponer a la persona a espasmos musculares.

    PREVENCION: Hacer estiramiento para mejorar la sensibilidad

    Modificar las sesiones de entrenamiento para ejercitarse dentro de las capacidades

    Beber mucho líquido mientras se hacen ejercicios e incrementar la ingesta de potasio (el jugo de naranja y los bananos son excelentes fuentes de este elemento).

  • Anónimo
    hace 1 década

    Holaa!

    Un calambre es una contracción breve e involuntaria de un músculo, que se vuelve entonces rígido y produce dolor. Todos los hemos padecido alguna vez. Resultan muy molestos, pero, como duran poco, no solemos darles importancia. Sin embargo, los calambres significan un aviso que el organismo envía cuando algo no funciona como debiera.

    Hay tres causas habituales que los provocan: la fatiga muscular, la carencia de minerales y vitaminas, y la mala postura. Conozca mejor el origen y cura de cada una.

    En caso de fatiga muscular

    Son típicos, por ejemplo, los calambres por agotamiento tras algún ejercicio físico o los calambres nocturnos. Todos ellos tienen su razón de ser.

    Cuando sometemos un músculo a un esfuerzo demasiado intenso o prolongado durante mucho tiempo, la renovación del oxígeno en la musculatura a veces resulta insuficiente.

    Este tipo de calambre se da con frecuencia entre los deportistas que comienzan. Mientras no se produce une esfuerzo físico, las arterias transportan a los músculos la cantidad de sangre y oxígeno requerido para funcionar con normalidad. Pero durante un entrenamiento los músculos solicitan un incremento del caudal sanguíneo para obtener mayor proporción de oxígeno y cuando las arterias no se dilatan con la suficiente rapidez se origina un espasmo. Lo miso ocurre cuando o sabemos adaptar nuestra respiración al ritmo del ejercicio físico. En ambos casos el músculo acusa la deficiencia de oxígeno y pierde su capacidad de relajación. La masa muscular se vuelve dura y sensible, y se da un calambre.

    Cuando los calambres aparecen después de ejercitarse durante largo tiempo interviene casi siempre un proceso de deshidratación. Durante el ejercicio físico - sobre todo en época de calor - perdemos ciertas cantidades de líquido. El volumen sanguíneo se reduce y tal vez sea insuficiente para llevar el oxígeno exigido a todos los músculos que están trabajando. Los más solicitados en ese momento sufrirán el calambre.

    La única solución reside precisamente en prevenirlos. Pueden evitarse tomando un vaso de agua antes de comenzar el entrenamiento y volviendo a beber al menos cada quince minutos durante el esfuerzo físico.

    Son también características las punzadas en el costado o en la parte superior del estómago, generalmente durante una carrera o caminata rápida. Se trata en realidad de un calambre del diafragma, el músculo que separa la cavidad torácica de la cavidad abdominal y controla la respiración. Cuando corremos, levantamos las rodillas y contraemos los músculos del vientre, se empuja el diafragma hacia arriba. Pero si en ese momento estamos respirando pesadamente expandimos los pulmones, que a su vez ejercen presión sobre el diafragma, moviéndolo hacia abajo. Estas dos presiones contrapuestas exprimen el diafragma impidiendo su normal riego sanguíneo. El músculo entonces, ante la falta de oxígeno, queda agarrotado, dando lugar al calambre.

    El mejor remedio consiste en detenerse y hundir los dedos en el lado derecho del tronco, justo debajo de las costillas, para estirar el diafragma a mano. Al mismo tiempo hay que juntar los labios y soplar fuertemente hacia afuera. Esto basta normalmente para relajar la doble presión a que estaba sometido el músculo y el calambre desaparece.

    En caso de carencias

    A veces se producen calambres durante el ejercicio en deportistas bien entrenados y que no trabajan nunca hasta llegar al agotamiento, y en personas que no están ejercitándose cuando los sufren. Se debe entonces a un desequilibrio de sales minerales, generalmente en exceso o defecto - con mayor frecuencia - de calcio, sodio o potasio. El problema reside en que unos niveles inadecuados de minerales en el organismo permiten habitualmente la concentración de los músculos sin mayor dificultad, pero, en cambio, impiden su relajación.

    Cuando se contrae un músculo, éste descarga potasio en los tejidos circundantes que actúan dilatando las arterias en las cercanías del músculo. Si falta potasio, las arterias no son capaces de llevar a las células el oxígeno suficiente. Además el potasio, junto con otros minerales, influye en la capacidad de resistencia muscular al esfuerzo físico y se considera fundamental para que los músculos asimilen los azúcares, que constituyen su mayor fuente de energía. El calcio y el magnesio realizan labores complementarias para el buen estado de los músculos y el esqueleto. La deficiencia en el calcio hace a las personas más proclives a calambres frecuentes, a dolores y a fracturas óseas.

    Minerales importantes

    Hay que tener en cuenta que los niveles normales de estos minerales en ocasiones se ven afectados por las variaciones hormonales y en determinadas etapas de la vida, como el crecimiento o la vejez. Durante los embarazos, por ejemplo, hay tendencia a los calambres precisamente por falta de calcio y magnesio.

    El sodio se elimina en grandes cantidades a lo largo del esfuerzo físico a través del sudor. Pese a ello, la dieta occidental moderna es tan rica en este mineral que no suelen originarse carencias tan grandes que ocasionen calambres. De todas formas es preciso tenerlo en cuenta si se sigue algún régimen especial pobre en sodio (por ejemplo, los indicados en el tratamiento de la hipertensión) y en los entrenamientos en épocas de mucho calor, en los cuales se transpira más de lo habitual.

    La mejor fórmula para prevenir una deficiencia de sales minerales en el organismo reside en seguir una alimentación equilibrada, en lugar de atiborrarse después de complejos minerales en pastillas. El potasio se encuentra en cantidad suficiente en las verduras y las frutas frescas. El calcio, en la leche y productos lácteos, los frutos secos, las zanahorias, repollos, espinadas, cebollas, patatas... El magnesio, que favorece además el equilibrio de calcio y es fundamental en la contracción normal de los músculos, aparece también en la leche y sus derivados y en los frutos secos y además en las acelgas, lechugas, espinacas, cereales integrales y algunas frutas como los plátanos o las frambuesas.

    En los casos de fatiga muscular, en que los calambres se dan con frecuencia, una dieta rica en determinadas vitaminas y la aportación de los minerales mencionados logran una rápida recuperación. Las vitaminas mejores para lograr un buen estado de los músculos son:

    Vitamina B2, que se encuentra sobre todo en las almendras, los higaditos y entrañas en general, los extractos de carne, el germen de trigo y la levadura de cerveza.

    Vitamina C, en la naranja y el limón, perejil, pimientos, repollo, brécol, berros y el kiwi.

    Vitamina D, principalmente en la leche y quesos grasos, el aceite de hígado de bacalao, los pescados (frescos y en conserva).

    Vitamina PP (o B3) en alcachofas y espinacas, el hígado de ternera y los concentrados de carne.

    Todos nos hemos despertado alguna noche súbitamente doloridos por un calambre. La mayor parte de las veces se localizan en la pantorrilla o en el arco del pie. Los músculos se notan endurecidos (es típica la sensación de tener una bola en la pantorrilla) y el dolor surge muy intenso y localizado.

    En caso de mala postura

    Aunque por su simpleza parezca mentira, la explicación estriba casi siempre en una mala postura mantenida durante largo tiempo. Estos calambres nocturnos parecen darse con mayor frecuencia durante el invierno. La razón es que a menudo se acumulan mantas y colchas pesadas para evitar el frío, que ayudan a empujar hacia abajo los pies y los aplastan. Lo mismo sucede cuando dormimos boca abajo manteniendo los pies estirados. El ideal para evitar los calambres durmiendo en esta posición consiste en sacar los pies fuera de la cama, dejar que sobresalgan del colchón para que no estén nunca rígidos.

    También las mujeres que usan permanentemente tacones muy altos son proclives a estos dolores nocturnos porque están andando siempre de puntillas; es decir, con los músculos de las pantorrillas en continua contracción.

    La solución más rápida para detener estos calambres nocturnos radica en estirar inmediatamente los músculos contraídos, por ejemplo, poniéndose de pie y haciendo fuerza contra el suelo con la planta totalmente apoyada. Cuando forzamos los músculos a estirarse, los nervios que controlan las sensaciones musculares cambian la orden o impulso de contracción por otro de relajación y, generalmente, el calambre desaparece en pocos segundos. También sirven de gran ayuda las fricciones o masajes con aceite alcanforado, seguidas de un baño caliente que relajará toda la musculatura.

    Los remedios de urgencia

    Aplicar hielo a un músculo que ha sufrido un calambre alivia la hinchazón y el agarrotamiento de la zona. Y también las compresas frías empapadas en agua y vinagre a partes iguales.

    Los baños de los pies fríos durante no más de dos minutos favorecen la rápida irrigación sanguínea de los pies y pantorrillas y son muy efectivos en los calambres nocturnos. Si no nos gusta la sensación de frío, podemos probar con cataplasmas calientes de flores de heno o manzanilla. Deben aplicarse durante poco tiempo; la impresión de alivio es muy rápida.

    Es importante saber que cuando un músculo se resiente después de un calambre hay que tratarlo como un músculo dañado, sin restarle importancia. Un calambre fuerte puede provocar un desgarro de los tejidos musculares. Por tanto, si el dolor persiste mucho tiempo y también la sensación de fatiga y agarrotamiento, se precisará dejarlo descansar y no forzarlo de nuevo al ejercicio.

    En síntesis

    Estas normas básicas, extractadas o derivadas de todo lo dicho anteriormente, le ayudarán a evitar la aparición de nuevos calambres:

    Hacer ejercicio físico. Los sedentarios son propensos a los calambres por falta de elasticidad de sus músculos.

    Entrenarse siempre de forma progresiva y gradual.

    No ejercitarse nunca hasta el agotamiento.

    Aprender a respirar durante el esfuerzo físico.

    Realizar ejercicios de estiramiento y flexibilidad como calentamiento y enfriamiento antes y después de un entrenamiento deportivo.

    No realizar movimientos bruscos.

    Para dormir adoptar posturas que no impliquen contracciones musculares. Evitar un exceso de peso sobre las piernas.

    Mantener una dieta equilibrada en sales minerales y vitaminas.

  • Anónimo
    hace 1 década

    UNA CAUSA COMÚN ES LA FALTA DE INGESTA DE POTACIO, Y SE PUEDE REMEDIAR CONSUMIENDO ALIMENTOS RICOS EN ESTE MINERAL, QUE SE PUEDEN OBTENER EN ALIMENTOS COMO EL BANANO.

  • hace 1 década

    En realidad, nadie parece saber la causa exacta de los calambres musculares, pero algunos expertos creen que los mismos ocurren a causa de un bajo nivel de calcio o potasio en la sangre. Otros especialistas, afirman que se debe a una falta de líquidos apropiados, lo que tiene como resultado un principio de deshidratación que causa que los músculos experimenten un calambre. Por último, están quienes señalan que el problema se debe a que no existe la suficiente circulación sanguínea en esas áreas, lo cual puede causar el calambre.

  • hace 1 década

    Una de las causas de los calambres es la falta de Potasio. Este se encuentra en numerosos alimentos. El Platano es uno de ellos aparte de ser tambien un antidepresivo.

    Pero lo mejor que puedes hacer si los tienes con frecuencia es visitar a un médico.

    Un saludo,

  • Anónimo
    hace 1 década

    La causa más común de calambres son las contracturas musculares asociadas al estrés; pueden ayudar los suplementos de magnesio y potasio, pero lo mejor es realizar ejercicios de respiración y elongación.

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