¿Cuál es la historia de San Lázaro?

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Actualizar : Perdonad, me refiero al que se representa con perros y muleta, ¿cuál es ...mostrar más
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  • Paloma respondida hace 6 años
en este foro encuentras mucha informacion acerca de San Lazaro

El San Lázaro venerado por el pueblo de Cuba, representado en pinturas y esculturas como el hombre viejo y pobre, apoyado en muletas, a quien los perros le lamen las llagas del cuerpo es un Santo de la iglesia del alma, un templo levantado sobre los pilares de la tradición.


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  • Eduardo respondida hace 6 años
    San Lázaro: nombre de la actual estación del metro en la ciudad de México que se ubica en donde fue una estación de ferrocarril. Se encuentra a un lado de la terminal de autobuses de oriente mejor conocida como la TAPO (Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente)
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  • Leonardo T respondida hace 6 años
    Lázaro es un nombre significativo en el idioma de Israel. Quiere decir: "Dios es mi auxilio". El santo de hoy se ha hecho universalmente famoso porque tuvo la dicha de recibir uno de los milagros más impresionantes de Jesucristo: su resurrección, después de llevar cuatro días enterrado.

    Lázaro era el jefe de un hogar donde Jesús se sentía verdaderamente amado. A casa de Lázaro llegaba el Redentor como a la propia casa, y esto era muy importante para Cristo, porque él no tenía casa propia. El no tenía ni siquiera una piedra para recostar la cabeza (Lc. 9, 58). En casa de Lázaro había tres personas que amaban a Nuestro Salvador como un padre amabilísimo, como el mejor amigo del mundo. La casa de Betania es amable para todos los cristianos del universo porque nos recuerda el sitio donde Jesús encontraba descanso y cariño, después de las tensiones y oposiciones de su agitado apostolado.

    En la tumba de un gran benefactor escribieron esta frase: "Para los pies fatigados tuvo siempre listo un descanso en su hogar". Esto se puede decir de San Lázaro y de sus dos hermanas, Martha y María.

    La resurrección de Lázaro es una de las historias más interesantes que se han escrito. Es un famoso milagro que llena de admiración.

    Un día se enferma Lázaro y sus dos hermanas envían con urgencia un mensajero a un sitio lejano donde se encuentra Jesús. Solamente le lleva este mensaje: "Aquél a quien Tú amas, está enfermo". Bellísimo modo de decir con pocas palabras muchas cosas. Si lo amas, estamos seguros de que vendrás, y si vienes, se librará de la muerte.

    Y sucedió que Jesús no llegó y el enfermo seguía agravándose cada día más y más. Las dos hermanas se asoman a la orilla del camino y... Jesús no aparece. Sigue la enfermedad más grave cada día y los médicos dicen que la muerte ya va a llegar. Mandan a los amigos a que se asomen a las colinas cercanas y atisben a lo lejos, pero Jesús no se ve venir. Y al fin el pobre Lázaro se muere. Pasan dos y tres días y el amigo Jesús no llega. De Jerusalén vienen muchos amigos al entierro porque Lázaro y sus hermanas gozan de gran estimación entre la gente, pero en el entierro falta el mejor de los amigos: Jesús. Él que es uno de esos amigos que siempre están presentes cuando los demás necesitan de su ayuda, ¿por qué no habrá llegado en esta ocasión?

    Al fin al cuarto día llega Jesús. Pero ya es demasiado tarde. Las dos hermanas salen a encontrarlo llorando: -"Oh, ¡si hubieras estado aquí! ¡Si hubieras oído cómo te llamaba Lázaro! Sólo una palabra tenía en sus labios: ‘Jesús’. No tenía otra palabra en su boca. Te llamaba en su agonía. ¡Deseaba tanto verte! Oh Señor: sí hubieras estado aquí no se habría muerto nuestro hermano".

    Jesús responde: - "Yo soy la resurrección y la Vida. Los que creen en Mí, no morirán para siempre". Y al verlas llorar se estremeció y se conmovió. Verdaderamente de Él se puede repetir lo que decía el poeta: "en cada pena que sufra el corazón, el Varón de Dolores lo sigue acompañando".

    Y Jesús se echó a llorar. Porque nuestro Redentor es perfectamente humano, y ante la muerte de un ser querido, hasta el más fuerte de los hombres tiene que echarse a llorar. Dichoso tú Lázaro, que fuiste tan amado de Jesús que con tu muerte lo hiciste llorar.

    Los judíos que estaban allí en gran número, pronunciaron una exclamación que se ha divulgado por todos los países para causar admiración y emoción: "¡Miren cuánto lo amaba!".

    ¡Lázaro: yo te mando: sal fuera! Es una de las más poderosas frases salidas de los labios de Jesús. Un muerto con cuatro días de enterrado, maloliente y en descomposición, que recobra la vida y sale totalmente sano del sepulcro, por una sola frase del Salvador. ¡Que milagrazo de primera clase! Con razón se alarmaron los fariseos y Sumos sacerdotes diciendo: "Si este hombre sigue haciendo milagros como éste, todo el pueblo se irá coedios, con sólo su palabra resucita a un muerto de 4 días de enterrado.

    ¡Que se reúnan todos los médicos de la tierra a ver si son capaces de resucitar a un piojo muerto!

    Lázaro bendito, digno de que sintamos hacia ti una envidia, que tuviste el honor de recibir del poder inmenso de Jesús un milagro tan sorprendente: dile al Divino Redentor que en nuestras casas también hay algunos Lázaros muertos: son nuestras situaciones imposibles de ser arregladas por nuestras solas fuerzas. Para unos es un vicio que no logran alejar. Para otros una tristeza y un mal genio que acompañan día por día amargando la vida. Para algunos su Lázaro muerto es su cuerpo que sufre una dolencia que no se quiere curar, o una debilidad que quita fuerzas... Sabemos que Cristo, que obró el milagro de Betania, tiene los mismos poderes y el mismo amor de ese tiempo. Pídele tú a Jesús que por lo menos si no nos da la salud, nos conceda una gran paciencia para sufrir con paciencia y así convertir nuestros sufrimientos en escalera preciosa para subirnos a un grado muy alto en el cielo.
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  • baalthor respondida hace 6 años
    Era Lázaro un judío de buena posición social, perteneciente a una familia muy conocida en toda Palestina y muy relacionado con familias distinguidas de Jerusalén. Vivía en Betania, pequeña aldea situada a quince estadios de Jerusalén, junto al camino que unía la capital teocrática con el valle del Jordán. La familia componíase de tres miembros: Lázaro y sus dos hermanas, Marta y María. Nunca se habla de sus padres ni de otros familiares, señal de que aquellos habían pasado a mejor vida y de que los tres hermanos vivían solos en la casa. De vez en cuando se aumentaba la familia con la llegada de Cristo y de sus apóstoles, que encontraban en casa de Lázaro amplio y cariñoso acogimiento. En sus viajes de Jericó a Jerusalén pasaba Jesús junto a Betania y no dejaba nunca de entrar a saludar a su familia amiga. Otras veces, cansado de luchar en Jerusalén contra los escribas y fariseos, tomaba al anochecer el camino de Betania y descansaba allí de sus fatigas apostólicas. No era Lázaro el jefe de familia, o, al menos, no era él el encargado de obsequiar a los visitantes y de llevar el peso de la casa. Estas funciones de amo y dueño de casa las ejercía su hermana Marta, acaso porque Lázaro fuera mucho más joven que ella o porque la enfermedad le imposibilitaba ejercerlas por sí mismo. Entre la familia de Lázaro y Jesús existía una amistad sincera y profunda. No especifican los evangelistas en qué radicaba esta confraternidad, pero una piadosa tradición afirma que ello se debía a que Lázaro llevaba una vida profundamente religiosa, ajustando su conducta a las prescripciones de la ley mosaica, de manera que podían aplicársele las palabras que pronunció Cristo a propósito de Natanael: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay dolo (Jn 1,47). Apenas hubo oído hablar del Salvador y le hubo visto, se prendó del mismo, convirtiéndose en su verdadero discípulo. Tanto Lázaro como sus hermanas formaban parte, muy probablemente, de un grupo de piadosos israelitas que esperaban la redención de Israel. Eran muchos los que anhelaban oír la voz del Mesías, tantas veces preanunciado por los profetas, para deshacerse de la antigua ley, desfigurada por los fariseos, y abrazar !a ley de gracia. Es también posible que la familia de Lázaro formara parte del movimiento religioso capitaneado por un grupo monástico residente en la región de Qumrán, al noroeste del mar Muerto, que se obligaba, entre otras cosas, a ejercer la hospitalidad.

    Fuente(s):

    http://www.mercaba.org/SANTORAL/Vida/12/12-17_S_lazaro.htm
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  • nicole respondida hace 6 años
    conosco la historia de lazaro pero no se san lazaro
    Era Lázaro un judío de buena posición social, perteneciente a una familia muy conocida en toda Palestina y muy relacionado con familias distinguidas de Jerusalén. Vivía en Betania, pequeña aldea situada a quince estadios de Jerusalén, junto al camino que unía la capital teocrática con el valle del Jordán. La familia componíase de tres miembros: Lázaro y sus dos hermanas, Marta y María. Nunca se habla de sus padres ni de otros familiares, señal de que aquellos habían pasado a mejor vida y de que los tres hermanos vivían solos en la casa. De vez en cuando se aumentaba la familia con la llegada de Cristo y de sus apóstoles, que encontraban en casa de Lázaro amplio y cariñoso acogimiento. En sus viajes de Jericó a Jerusalén pasaba Jesús junto a Betania y no dejaba nunca de entrar a saludar a su familia amiga. Otras veces, cansado de luchar en Jerusalén contra los escribas y fariseos, tomaba al anochecer el camino de Betania y descansaba allí de sus fatigas apostólicas.
    El mejor elogio que puede hacerse de Lázaro lo hallamos en una frase que nos ha legado el evangelista San Juan al relatar las incidencias de la enfermedad de Lázaro. Afirma el evangelista que, habiendo enfermado Lázaro, sus hermanas enviaron un recado a Jesús, diciéndole: Señor, el que amas está enfermo (Jn 11,3).

    http://www.mercaba.org/SANTORAL/Vida/12/...
    en este linjk lo tratan como santo a lo mejor te sirva
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  • Marian B A respondida hace 6 años
    San Lázaro y sus dos hermanas, María (la que ungió al Señor con perfume y le secó los pies con sus cabellos) y Marta, eran amigos de Jesús y le invitaban a su casa en Betania, cerca de Jerusalén.

    Ya en el siglo III se le veneraba en toda la Iglesia. Eteria (c.390), una peregrina a Jerusalén, describe impresionada sobre la gran procesión que se hacía el sábado anterior al Domingo de Ramos al "Lazarium" (sitio en el que Lázaro había sido resucitado.

    No sabemos de su vida posterior pero hay muchas tradiciones. En las Pseudo-Clementinas se cuenta que Lázaro acompañó a San Pedro a Siria. La tradición más común en el oriente afirma que los judíos embarcaron a Lázaro en Jaffa en una nave que hacía agua, junto con sus dos hermanas y otros cristianos, y la nave llegó milagrosamente a la isla de Chipre. Lázaro fue, según esa tradición, elegido obispo de Kition (Larnaka), y murió 30 años después.

    Hay otro Lázaro en el Evangelio: El pobre ilustrado en la parábola de Jesus (Cf. Lc 16,20-25), el cual es representado popularmente con perros y muleta. Este NO es un personaje histórico sino parte de una parábola de Jesús. Por lo tanto NO es un santo.


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  • Oxígeno para la chinche respondida hace 6 años
    San Lázaro de Betania

    Famoso primer Obispo de Marsella, murió en la segunda mitad del primer siglo. De acuerdo con una tradición, o mejor dicho una serie de tradiciones combinando diferentes épocas, los miembros de la familia de Betania, los amigos de Cristo, juntos con algunas santas mujeres y otros de sus discípulos, fueron puestos al mar por el hostigamiento de los judíos hacia el Cristianismo en naves sin marinos, remos, o timón, y después de un viaje milagroso desembarcaron en Provence en un lugar llamado ahora Sainte-Maries. Se narra que ellos se separaron ahí para ir a predicar el evangelio en diferentes partes del sureste de Gaul. Lázaro de quien solamente vamos a tratar aquí, fue a Marsella, y, habiendo convertido un número de sus habitantes al Cristianismo, fue su primer pastor. Durante la primera persecución bajo el mando de Nero él se escondió en una tumba, sobre la cual él celebre Abad de San Víctor fue construido en el quinto siglo. En esta misma sepultura él fue enterrado, cual él derramó su sangre a causa de su Fe. Durante la nueva persecución de Domitian él fue puesto en prisión y decapitado en un lugar que se cree era idéntico con una cueva debajo la prisión de San Lázaro. Su cuerpo fue posteriormente trasladado a Autun, y sepultado en la catedral de esa ciudad. Pero los pobladores de Marsella claman de estar en posesión de su cabeza la cual todavía veneran. Como las otras leyendas concernientes a los santos del grupo Palestino, esta tradición, que fue creída por varios siglos y que todavía encuentra algunos defensores, no tienen fundamento sólido. Es en un escrito, contenido en un manuscrito de los siglos undécimo, con algunos otros documentos relacionados con San Magdalena de Vézelay, que nosotros empezamos a leer de Lázaro en conexión con el viaje que trajo Magadalen a Gaul. Antes de la mitad del siglo undécimo no aparece haber la menor ligera evidencia de la tradición de acuerdo a la de los santos Palestinos que vinieron a Provence. Al principio del siglo duodécimo, tal vez a través de nombre confusos, se creía en Autun que la tumba de San Lázaro era de ser encontrada en la catedral dedicada a San Nazarius. Una búsqueda fue realizada y restos fueron descubiertos, los cuales fueron solemnemente trasladados y fueron considerados de ser aquellos de él que Cristo levanta de su muerte, pero no se pensó necesario investigar por qué fuesen encontrados en Francia.

    La pregunta, sin embargo, merece ser examinada con cuidado, viendo que, de acuerdo con la tradicional Iglesia Griega, el cuerpo de San Lázaro hubo sido traído a Constantinopla, así como lo otros Santos del grupo de Palestina de quienes se dice murieron en Oriente, y habiendo sido sepultados, los trasladaron y honraron ahí. Es solamente en el siglo decimotercero que se cree que Lázaro habiendo venido a Gaul con sus dos hermanas y habiendo sido Obispo de Marsella se extendió en Provence. Es cierto que una carta es citada (su origen se ignora), escrita en 1040 por el Papa Benedicto IX en ocasión de la consagración de una nueva iglesia de San Víctor es mencionado. Pero en este texto el Papa habla solamente de reliquias de San Lázaro, simplemente llamándolo El santo que fue levantado otra vez a la vida. El no habla de él como si hubiese vivido en Provence, o como siendo Obispo de Marsella. El más antiguo texto demostrado aludiendo a su episcopado de San Lázaro es un pasaje en el “Otia imperialia” de Gervase de Tillbury (1212). Por consiguiente, el credo en su apostolado demostrado es de su última fecha, y sus seguidores pueden producirlo más antiguo y un documental con evidencia digna de confianza. En la cripta de San Víctor en Marseilles un epitafio del siglo quinto ha sido descubierto, que nos informa que un obispo llamado Lázaro fue sepultado ahí. En la opinión de los más competentes arqueógrafos, sin embargo, este personaje es Lázaro, Obispo de Aix, quien era consagrado en Marsella cerca del 407, y quien, habiendo tenido que abandonar su vista en 411, pasó algún tiempo en Palestina, cuando el regresó al final de sus días en Marsella. Es más o menos seguro que es el nombre de este obispo y su regreso a Palestina, que dio origen a la leyenda de la venida del Bíblico Lázaro de Provence, y su apostolado en la ciudad de Marsella.

    Fuente(s):

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  • SATAN REY DEL INFIERNO respondida hace 6 años
    ser un cobarde más del rebaño del carpintero maniatico
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