¿El azar,,su mal-decir en los albures del Otro,,,?

Voy a partir de este intrigante aforismo para interrogarnos sobre los pormenores del tópico:

"Para el hablante como tal, sujeto al lenguaje y a sus mitos,le es muy difícil creer en los albures del azar"

Nos es dado a escuchar en muchas circunstancias de la vida, como en general se dice, que un llamado golpe de suerte puede transformarse en una maldición. De hecho los sujetos en general y más secretamente que otra cosa, creemos fervientemente en eso.Decir por ejemplo la famosa frase de uso coloquial "Que habré hecho yo para merecer esto", la cual si la observamos fuera de las pregnancias más negativas, tanto puede valer para la fortuna como para su anverso.En esa muy particular pasión que es el juego, los sujetos "jugadores" en esa su irresisteble apuesta contra el destino(la cual no hace otra cosa sino confirmarlo), nos puede mostrar con claridad, que al azar podemos pensarlo como un "partenaire amoroso", una de las tantas figuras del Otro que no existe, pero que están las mil y una manera de hacer-lo existir, y justamente para mitigar la angustia de su ausencia.De esta manera colegimos que la maldición, el golpe de la suerte por fuera de nuestro control, hace existir al Otro o decir a este Otro de la voluntad y del poder nocivos.Es por eso que la mal-dicción, escrito de esta forma porque de ahí deriva el concepto,( malus-dicere del latín, un decir que llama al mal) es "un error", de incumbencia social, que hace existir al Otro como voluntad que castiga, voluntad que se venga, que nos vigila, que nos tiene a tiro y cuyas taimadas venganzas pueden darle sentido a nuestras vidas.La maldición da alas a los dioses, tal como lo creían los griegos y los romanos y muy en particular al Dios del monoteismo, al cual creemos pronto a castigarnos por nuestras "malas acciones" o decir nos hace supersticiosos.Como se ha dicho : "Entre la nada y la pena, eligo la pena"y muy en particular en este breve desarrollo me propongo esto, mostrar que mucho del sufrimiento humano deviene de allí, de una secreta elección (inconsciente), donde la infelicidad habla bajo la amenaza de una nada, que no sabemos soportar.Es por eso que somos reacios a aceptar, que es posible que la mayoría de nuestros llamados "males", responden en gran parte a albures que se nos escapan en manos de un azar azaroso, o a esa elección secreta que nos viene de antaño, que nos ha hecho creer que somos merecedores de castigo, la culpa.De esta manera ella, no es sino una coartada, y muy a contrapelo lo digo del decir popular,una coartada que esconde la irresponsabilidad o lo que es lo mismo, estar prestos a achacar-le al Otro en la figura que sea, la carga de nuestros fracasos o la falta de decisión para timonear, lo que nos han dicho que debe ser nuestro destino.Si me permiten, La mal-dicción es esa. Si me dan a elegir,yo para hablar de males prefiero el de este decir :"No hay mal que por bien no venga", no se si es totalmente cierto pero por lo menos, nos ayuda a continuar la batalla.

¿Que piensan de los albures del azar tal como aquí lo presento,,,?

¿Sos supersticioso o decir creés que más vale infelicidad conocida no sea cosa que la felicidad posible venga para peor,,,?

¿Que otras cuestiones se te ocurre decir-nos sobre este asunto,,,?

Un abrazo,,Orlando,,,

Actualizar:

Tal vez no resulte ocioso decir, que al referirme al Otro,,lo hago en relación a este concépto sartreano/lacaniano del supuesto socialmente otro, omnipresente, y testigo de todo accionar humano, "algo" que se supone superior, sin falta, sin error, perfécto.Dios es una figura del Otro, el destino, el azar también pueden serlo, todo aquello que escapa al control humano, y que se supone nos controla y puede hacernos felíces o infelices, el "super yo".Es en realidad el lugar del lenguaje, pero para saber esto es preciso que primero el sujeto se sepa hablante-ser o decir un sujeto como función del lenguaje, más allá de los avatares imaginarios donde somos personas o decir máscaras. Es por exceléncia el lugar simbólico de la palabra y sus significados imaginarios.

Gracias por sus respuestas,,Orlando,,,

7 respuestas

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  • Anónimo
    hace 1 década
    Mejor respuesta

    estimado amigo...

    creo que estoy de acuerdo....que no es cuestión de achacarle a otro lo que a veces pueden ser decisiones mal tomadas o acciones inadecuadas de nuestra parte....

    pero en gral esa mezcla de religioso-supersticioso la tenemos todos en algún momento de nuestra vida...

    considero que al mismo tiempo que nuestra racionalidad existe una especie de "conciencia mágica" que no hemos abandonado...

    las cábalas son parte de ella....usar tal prenda...llevar la virgen de Lujan, por ejemplo, en los viajes de la selección de fútbol....

    somos una enorme contradicción, entre otras cosas....(por lo menos así me reconozco)....

    también prefiero "no hay mal que por bien no venga"....y generalmente es así....

    saludo afectuoso

    pau

  • hace 1 década

    Querido Orlando,

    Alguna vez vos me contestaste de manera muy acertada a una pregunta de esta manera....

    En tanto hay el automaton o el inconsciente cifrado hay causalidad, en tanto hay lo real o lo azaroso en él, hay casualidades. No se oponen entre si o decir no tiene que ser o bien o bien. De todas formas no podemos conocer todos los hilos de la trama, de esta forma algo casual puede sólo parecérnoslo. Si una persona camina debajo de un barandal y le cae una maceta en la cabeza, podríamos decir que desde el punto de vista del dueño de las macetas podría tratarse de una negligencia "causada" por irresponsabilidad, desde el punto de vista del transeunte un hecho "casual", ya que él no podía preveer ese hecho.De todas formas lo que yo diría es, que en tanto no todo es previscible y analizable hay lo que causa y hay lo que acontece. El destino de un sujeto es su inconsciente, ahora bien allí también hay de lo azaroso o decir lo que irrumpe más allá de la cadena causal. El sujeto es excéntrico o decir las fronteras del adentro y del afuera, no son las que marca el cuerpo físico o decir lo interno y lo externo en él, se articulan moebianamente.Un abrazo,,Orlando,,,

    (Ver la figura topológica Banda de Moebius, que es una cinta sin fin, de un bucle, donde en realidad hay una sola cara, cuando parécen dos, y se pasa de una a otra sin fronteras delimitantes. Se parte de una y se pasa a la otra y luego se vuelve sin que haya limites)

    http://descartes.cnice.mec.es/matemagicas/pages/de...

    La idea de que cada uno de nosotros, tiene un conjunto peculiar de potencialidades ávidas de realizarse, es muy antigua. San Agustín escribía: "dentro de mí, hay uno que es más que yo mismo". Aristóteles usó la palabra "entelequia" para referirse a la evolución y al florecimiento pleno de algo que originariamente se hallaba en estado potencial. De manera similar, la filosofía oriental se vale del término "dharma" para denotar la identidad intrínseca y pauta vital latente que, desde el nacimiento, están presentes en todos nosotros. Así, no existiría la "casualidad", sino la "causalidad".

    Hace algun tiempo sufrí algunos eventos adversos.....se sucedieron uno tras de otro....en cuanto cambié de actitud y dejé de "ver moros con tranchete" estos eventos adversos jamás se volvieron a repetir....energía negativa atrae energía negativa.....energía positiva trae energía positiva.....es decir.....lo que siembras eso cosechas.....

    Nos toca a cada uno de nosotros asumir la responsabilidad de nuestros actos...."causa-efecto".....las consecuencias de tus actos siempre se te regresan.....sean positivos o negativos.......

    "Existe el destino, la fatalidad y el azar; lo imprevisible y, por otro lado, lo que ya está determinado. Entonces como hay azar y como hay destino, filosofemos." Lucio Anneo Séneca (2 AC-65) Filósofo latino.

    Saluditos Cariñosos!!!! RoseBud, Iliana.

  • hace 1 década

    MUy interesante, sólo que la experiencia nos enseña que la posición del jugador, no apunta presisamente a dar consistencia al Otro del azar, sino que se trata de una especie de suplencia del mismo a través de un repliegue narcisista. estrictamente hablando, no se trata de una posición, no hay llamado, ni ubicación en la palabra: todo lo contrario hay un borramiento (Cf. Le Poulichet) No hay sujetos jugadores, como no hay sujetos adictos.

    En cuanto a los jugadores, en cuanto pueden sostener una posición neurótica dejan de serlo, la experiencia de que la propia cifra aparezca en lo real es suficientemente ominosa para que no se repita.

    Por el contrario todo jugador puede fechar algún "batacazo" inicial, como experiencia iniciática.

  • @my
    Lv 6
    hace 1 década

    si, estoy de acuerdo con lo que dices aqui, eso de achacarle a los demás las malas cosas , no está bien que sea asi

    las decisiones mal tomadas

    o tal vez la persona es muy influenciable es muy vulnerable esta muy débil en su interior y deja que la vida le pase sin tomar el timón,

    y también estoy de acuerdo y cada día lo reafirmo más

    "No hay mal que por bien no venga"...lo experimento a diario en simples cosas malas que pueden suceder y luego viene algo bueno que subsana todo lo que parecio malo...para darte un ejemplo me chocaron pero al enviar el auto al taller lo revisaron y necesitaba algunas cosas importantes que no parecia necesitar

    te imaginas?...me pasan cosas asi siempre

    saludos

    con cariño

    @my

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  • hace 1 década

    Orlando, pus ¿qué te digo? Me encantó tu disertación sobre el mal/decir. No puedo aceptar, sin embargo, que el lenguaje o más bien la lengua se plante llana y exclusivamente opresora social. Si bien, como toda herramienta humana es restrictiva en cierto sentido cara a que no puede por completo expresar la cosa en sí en tanto se desenvuelve interpretación, su discurrir es también liberadora; sobre todo, a través de la literatura.

    En cuanto a tus disquisiciones sobre el albur, con especial énfasis en las vacas flacas, sí, definitivamente achacar al destino las malas jugadas resulta un mecanismo de defensa que nos libera momentáneamente de nuestra responsabilidad en la mala conducción de nuestros asuntos. Sin embargo, también nos permite una distancia lógica frente a ellos que a la larga da pie a la esperanza. Después de las maldiciones iniciales, el pensar en el azar nos permite vislumbrar una luz y actuar en consecuencia.

    Al menos yo, me lo monto así. Dicen, por ahí, sabia conseja que también la lengua otorga, que hay que tener cuidado con los miedos porque lo que más tememos, nos alcanza. Yo intento siempre anticiparme a ésto en lugar de a los hechos. Carburo carburo mis temores y trato de atajarlos (acercarme a resolverlos en la medida de lo posible) antes de que me den la lata. Saludo. Gracias por ponerme a pensar antes de que el día con sus distracciones me disperse en actividades. Recibe el aroma de mi café. Chin Chin.

  • gorgo
    Lv 4
    hace 3 años

    Creo que l. a. letra C va a ganar por una abrumadora mayoría... Pero en verdad no entiendo qué ganan... los pulgares abajo son anónimos, y l. a. verdad, no les hago mucho caso... en realidad son como los pulgares arriba, significan que a alguien le importas tanto como para leer tus respuestas y tomarse l. a. molestia de perder al menos 5 segundos de su vida por cada pulgar abajo que te ponen... (Y eso si su internet es rápido...) En fin, siempre lo he dicho... los perros ladran... ¡Saludos y gracias por preguntar!

  • hace 1 década

    CADA QUIEN SUS CREENCIAS NO CREES???

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