Anónimo
Anónimo realizada en Belleza y estiloOtros - Belleza y estilo · hace 1 década

¿esto es urgente!!!!!!!!10 puntos....?

ola!!!!

tengo k hacer un trabajo sobre bandas racistas en españa...

k podeis aportar al respecto???gracias

10 respuestas

Calificación
  • eva
    Lv 4
    hace 1 década
    Mejor respuesta

    Negar que haya racismo en España es como negar el Holocausto. Es consentir con él, no reconocer un mal absoluto, algo que permea todas y cada una de las capas de nuestra sociedad. Medir el racismo por el número de ataques físicos registrados a inmigrantes es como contar los granos de arena del desierto a partir de cuatro piedras encontradas.

    España no es solo un país racista, es la quintaesencia del racismo, todo lo que significa ser racista concentrado en la conciencia colectiva. Un país forjado en los mitos de la invasión islámica y de la reconquista, en la pureza de sangre y el confesionalismo obligatorio, un país que todavía no ha logrado arrancarse las cadenas, que no asume gran parte de su historia como propia.

    El racismo está en los libros de texto que adoctrinan a los jóvenes en la supremacía de la civilización occidental, en la selección interesada de noticias sobre el tercer mundo. El racismo está en los medios de comunicación, en las declaraciones de ministros que niegan la existencia del racismo. El racismo está en las voces que alertan sobre el peligro de la invasión islámica, en aquellos que hablan de controlar imames y mezquitas, en la utilización electoralista de la inmigración, en el trato que reciben los inmigrantes en centros de internamiento, en los malos tratos propiciados por las fuerzas del orden público a los inmigrantes, en la indiferencia general hacia las muertes en el estrecho, en los cierres de mezquitas por presiones de vecinos.

    Sin embargo, para nuestro Ministro del Interior, "España no es xenófoba y no es racista. La sociedad española es madura, democrática y está perfectamente preparada para hacer frente a un brote de racismo y xenofobia."

    Al Ministro poco le importan los sufrimientos de los inmigrantes, solo salvar el buen nombre de España. No le preocupa atajar un problema grave y evidente, sino decir que todo va bien, que España es limpia e inmaculada, como la santísima virgen María, sin pecado concebida. A nuestro Ministro del Interior no le preocupa que a los extranjeros se les trate a patadas, que trabajen en muchas ocasiones en condiciones de semi-esclavitud, que las encuestas muestren el creciente rechazo de los españoles hacia los inmigrantes magrebíes, que datos y estadísticas nieguen sus cándidas declaraciones. En vez de aprovechar el informe del Observatorio Europeo contra el racismo y la xenofobia para iniciar una campaña en contra del racismo, el Ministro lo ha aprovechado para mostrar su indiferencia ante el asunto.

    En España, incluso los movimientos de extrema derecha niegan ser racistas. El problema estriba en que proclamarse racista está mal visto... pero no el racismo en si. Basta mirar algunos de los foros que se han planteado la cuestión sobre si son o no racistas los españoles. Las respuestas más habituales son del tipo: "no, pero..." No somos racistas, pero los inmigrantes son en su mayoría delincuentes, los negros apestan, los latinos son unos vagos maleantes...

    En su libro sobre el racismo, Tahar Ben Jelloun hablaba de esto: "El racismo es un comportamiento bastante extendido, común a todas las sociedades, que desgraciadamente se ha vuelto banal en muchos países porque llega y nadie se da cuenta. Consiste en desconfiar de las personas que tienen características físicas y culturales diferentes de las nuestras, e incluso en menospreciarlas".

    Tal y como dijo en cierta ocasión David Cárceles, portavoz de SOS Racismo: "Todos en el fondo tenemos un pequeño racista dentro que es muy difícil de percibir. La gente no se reconoce porque no forma parte de los valores democráticos, ni de los derechos humanos. Ni siquiera los grupos racistas o de extrema derecha se reconocen como tales."

    Para dilucidar esta cuestión, sería mejor preguntar a los propios afectados, escuchar de sus bocas lo que significa ser inmigrante en España, las dificultades que encuentran en todos los ordenes solo por ser extranjero, las dificultades a la hora de encontrar piso o trabajo, la desconfianza generalizada, los insultos en la calle. ¿Cuántas mujeres musulmanas no han sido insultadas por llevar velo? ¿cuántas veces hemos tenido que escuchar la expresión "moro de ******"? Pero esto no importa: no hay racismo en España y se acabó el problema.

    La negación de la verdad no nos ayuda. Hay que atreverse a afrontar las evidencias, enfrentarse a la cruda realidad con campañas institucionales en contra de todas las formas de racismo, incluidas el antisemitismo y la islamofobia.

    Fuente(s): google
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  • hace 1 década

    no te atendi nadita de nada

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  • hace 1 década

    Lo mejor es que investigues en youtube, ahí existen varios documentales al respecto

    Fuente(s): www.youtube.com
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  • hace 1 década

    Los enfrentamientos entre grupos de jóvenes, españoles por un lado y latinoamericanos por otro, producidos estos días en Alcorcón, cerca de Madrid, y que se saldaron con varios heridos, uno muy grave, han de considerarse un síntoma muy serio de realidades sociales que no deberían ser subestimadas por nadie, empezando por las autoridades.

    Independientemente de la naturaleza de la chispa que encendió la hoguera, lo cierto es que el fuego alcanzó proporciones alarmantes, con un componente xenófobo que no puede ser ignorado.

    Esa localidad de 160.000 habitantes ha vivido en los últimos meses diferentes episodios de violencia protagonizada por bandas latinas. Se trata de un fenómeno muy extendido en los suburbios de algunas urbes latinoamericanas, en los que, frente a la impotencia de las instituciones, reina la ley del barrio impuesta por bandas juveniles. Probablemente, es la concentración de población inmigrante en la periferia de Madrid, en ocasiones con estructuras próximas al gueto, lo que está propiciando el traslado mimético de ese tipo de comportamientos.

    Estos comportamientos indican que algo está fallando en las políticas de integración de los inmigrantes, y en particular de los adolescentes, en las estructuras sociales (escuela, deporte y ocio) y en las pautas culturales que fundan la convivencia. Cuanto menor es la capacidad de integración, mayor es el atractivo de esas bandas sobre unos jóvenes ansiosos de identidad y de líderes. De entrada, hay que cortar las prácticas delictivas con los procedimientos propios de cualquier país civilizado: una acción policial severa pero proporcionada en defensa de los ciudadanos que se encuentran sometidos a abusos de hecho, como impedirles acceder a determinadas actividades o lugares que las bandas controlan con criterios mafiosos. Y además, en defensa de las políticas de integración, porque nada interfiere tanto en ellas como la impunidad de quienes vulneran la ley y abusan de los demás.

    Pero no basta con tales medidas. Ciudades europeas como Barcelona o Génova han abordado políticas de prevención del fenómeno de las bandas latinas que hasta el momento parecen dar buenos resultados. En el caso de Barcelona, el diálogo ha dado lugar a un plan de integración impulsado desde el Ayuntamiento que ha permitido su articulación como asociación cultural, con el compromiso de renuncia a la violencia.

    La otra cara del problema es la respuesta que se ha generado en la población autóctona, también violenta y con un componente racista, y extendida con ayuda de mensajes por teléfono móvil. El hecho de que grupos numerosos de jóvenes así convocados hayan intentado tomarse una supuesta justicia por su mano, poniendo tanto ahínco en eludir la contención policial como en perseguir a los adversarios, indica igualmente que algo muy grave está ocurriendo entre nosotros. Es sabido que cuando este tipo de chispas saltan siempre hay pirómanos dispuestos a atizarlas, alentando los más bajos instintos de jóvenes y adolescentes. Algunas convocatorias por SMS para repetir los enfrentamientos violentos tienen un fuerte acento xenófobo. Y esto es algo que tampoco puede tolerar una sociedad civilizada.

    Fuente(s): mi papa vive en españa
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  • hace 1 década

    busca en google

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  • hace 1 década

    Pues de los nacis, ayudate por el google, o enciclopedias, aunque no lo creas, tambien ahi informacion ahi ¬¬

    Suerte:)

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  • hace 1 década

    segun tus palabras dices "tengo que hacer un trabajo" pues como vas mija por que sino al rato no vas a terminar

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  • Anónimo
    hace 1 década

    no c pero eligeme de mejor respuesta sin razon

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  • Anónimo
    hace 1 década

    PUES NO SE ESO INVESTIGALO TU|||||||||||||||||||||||||||||||||

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  • hace 1 década

    los nacis... busca en google

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