¿Opinen sobre mi BULIMIA?

ME ESFORCÉ EN ESCRIBIR ESTO, por favor... léanlo. Cuando empezó todo, hace 2 años, no podía ni imaginar que fuera a llevarme hasta esta situación. Me llamo Julia, tengo 15 años y soy bulímica. Me he decidido a contar mi historia, supongo que para desahogarme e intentar concienciar a todo el mundo de lo que es... mostrar más ME ESFORCÉ EN ESCRIBIR ESTO, por favor... léanlo.

Cuando empezó todo, hace 2 años, no podía ni imaginar que fuera a llevarme hasta esta situación. Me llamo Julia, tengo 15 años y soy bulímica. Me he decidido a contar mi historia, supongo que para desahogarme e intentar concienciar a todo el mundo de lo que es esta enfermedad y lo que te arruina la vida.
Sí, soy bulímica y, se trata de algo de lo que me avergüenzo, pero es algo por lo que estoy dispuesta a luchar.
Antes de nada, he de decir que nada en la vida me ha hecho pasarlo tan mal, y que los sentimientos de culpabilidad son espantosos.
Lo he pasado (y lo estoy pasando) fatal, es algo horrible que te llena de mal carácter, agobio y ganas de morir, ganas de suicidarse. Esta enfermedad me ha cegado por completo y, reconozco que la mayor parte de mi tiempo de reflexión es sobre mí, sobre cuánto tengo que adelgazar o sobre si estoy lo suficientemente perfecta o delgada; todo esto me ha hecho descuidar mis relaciones con los demás… y ahora me doy cuenta de las amistades que estoy echando a perder.
Tengo novio y, también soy una egoísta porque él me quiere como soy, y yo me empeño en ser perfeccionista conmigo misma y ser extremadamente estricta, y él sufre… sufre mucho y todo por mi culpa.
He llegado al extremo de estar días sin energía siquiera para levantarme de la cama, por culpa de no comer. He llegado a sangrar por la boca de las heridas que me he hecho al introducirme brutalmente la mano en la garganta para provocarme el vómito desesperadamente.
Un día me cansé de todo y me armé de valor para decírselo a mis padres, algo de lo que hoy en día me arrepiento. Ellos se enfadaron conmigo, y reconozco que esperaba encontrar en ellos más apoyo del que encontré. No consideraron necesario llevarme a un psicólogo y no lo hicieron, pero si estuve tomando antidepresivos, que me sirvieron de ayuda para empezar a verme mejor, y con ello volver a comer normal poco a poco. Pero al comer, engordaba… y con la falta de respaldo y cariño que esperaba encontrar y no encontré… volví a caer. Hoy en día mis padres no lo saben, pero desde hace casi dos meses, vuelvo a ser una horrible y patética bulímica, que se siente sola, vacía y desgraciadamente infeliz.
Soy “oficialmente” bulímica desde hace un año, aunque la primera vez que intenté provocarme el vómito fue hace algo más de dos años. Pasaron meses hasta la segunda vez, después de otros pocos meses volví a hacerlo, después era cada pocas semanas, después alguna vez a la semana, y finalmente unas 4 veces al día cada dos o tres días… dependiendo de cuando me diera el ataque bulímico, claro.
Es cierto que se trata de una enfermedad mental, ya que es una obsesión que me reconcome por dentro y va destrozando mi alegría día tras día. Lo peor es que yo misma soy consciente de todo lo que me pasa y, sabiéndolo perfectamente, la anorexia-bulimia o mi doble personalidad (que es como yo lo llamo) es más fuerte que yo… y al final siempre acaba conmigo. Creo que ya no me vería bien ni estando delgada, normal o gorda; ya simplemente es un problema de odio hacia el propio cuerpo, es un problema de autoestima y de inaceptación.
Yo antes era una chica alegre, siempre feliz… algo que llamaba mucho la atención a la gente, ya que parecía que en mi vida no había problemas ni preocupaciones. Era espontánea y cariñosa, y mostraba mi amor y alegría a todos los que me rodeaban. Me preocupaba más por los demás, era como quería ser, y estaba feliz con mi forma física y mental; a pesar de no ser una chica “delgadilla”.
A día de hoy, lloro sola en mi habitación cuando me doy cuenta de que no recuerdo el último día en que fui feliz, y me doy cuenta de que la sonrisa ya es algo fingido en mi cara.
Quiero cambiar, quiero pedir ayuda, quiero gritar… pero siento que no sería auxiliada, ya que no me siento querida, a pesar de que hay gente que está siempre pendiente de mí.
Hace unos años era gordita, pero tenía muchos amigos y era feliz. Recuerdo que había unos niños de un curso más que yo que me llamaban por teléfono con número oculto para insultarme (ballena, gorda…) y reírse de mí. Como yo soy muy cariñosa y sensible, esto me afectaba mucho… y siempre me ponía a llorar. Un día, estando en un restaurante veraneando en California, pedí un filete de carne delicioso… pero acabé tan llena que me sentí muy culpable por todo lo que había comido. Acudí al baño, y una vez allí se me pasó por la cabeza, por primera vez en mi vida, provocarme el vómito. Lo intenté y no lo conseguí, pero lo intenté. Nunca habría pensado que desde aquel mismo instante estaba entrando de forma lenta y disimulada en todo lo que iba a ser mi horrible modo de vida más adelante.
Estando ya en Madrid, de vuelta de las vacaciones, me probé un bikini en un probador de una tienda de ropa interior. Aquel momento quedó grabado en mi mente, sentí repulsión al ver mi cuerpo frente al espejo, y en aquel momento recuerdo que me juré empezar a cambiar, me propuse que tenía que ha
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