Oaky
Lv 5
Oaky realizada en Música y entretenimientoEncuestas y sondeos · hace 1 década

Cuando pudiste decir algo a pesar de tu dolor?

Ernesto era el menor de cinco hermanos (tres mujeres y otro varón) que no sólo dependían prácticamente de él materialmente hablando (la fábrica por él creada desde un humilde taller de costura era el sustento y/o la fuente de trabajo de ellos) sino que también lo era en materia de conducción del grupo familiar.

Las hermanas mujeres no tenían hijos y tampoco esposos (una soltera, la otra separada y la otra viuda) y veían en Ernesto la personalidad de padre – hermano líder. Aunque celosas por su esposa, las tres lo amaban y dejaban (y necesitaban) que las visite y organice sus cosas.

El hermano varón era un personaje, mayor que él nueve años, y su tutor en tango y levante. Trabajaba en la fábrica y tenía carta blanca para hacer lo que quisiera. Una pena en parte, porque su talento era enorme como “hombre herramienta”, pero la libertad (y también el cansancio de los años vividos) hacían que no se exigiera demasiado, ni de parte del dueño, ni de sí mismo.

No solo importante era para sus hermanos y esposa. Sus amigos y sobrinos postizos, que eran bastantes, lo amaban y visitaban frecuentemente. Ellos eran su vida social, pues mas allá de la familia y los amigos, no eran de ir a ningún lado, y en los veraneos viajaban en banda.

Cuando le declararon el cáncer en el estómago, fue un golpe tan pero tan grande para tanta gente, que durante meses su casa era visitada diariamente por tantas personas como jamás volví a ver. La sincera preocupación por la salud de quien fuera su tío, hermano o amigo, hacía que la pobre esposa trabajara mucho para atender las visitas, como si ya no tuviera demasiado con atender a su enfermo marido, o con su propio dolor de un solitario futuro en ciernes.

Un sobrino lo visitaba también, pese a temblar en todo el viaje hacia la casa de su tío. Pero a diferencia del resto de la familia y amigos, no le preguntaba a él sobre su enfermedad, sino que se interiorizaba sobre eso antes de entrar a hablar con él. Siempre creyó que con eso, lo sacaba del denso ambiente de pensar en lo mismo todo el día, y además, le permitía contarle a su tío sobre su proyecto, en el cual al hacerlo partícipe dándole consejos, hacía desear otra visita para que le contara como iba todo. La esposa le reconoció esto una vez, y lo abrazó emocionada.

Cuando en una de las tantas visitas de este sobrino, Ernesto trató con mala manera a su esposa cuando equivocó algún pedido doméstico, el chico le comentó que se tranquilice, que su tía hacía lo que podía, y le pidió a su tío que entienda que el dolor de ella también existía, y era muy grande.

-“Sí, pero el que se va a ir, soy yo…”- le contestó su tío, en una frase tan fríamente real como si hablara el cáncer mismo en su lugar.

-“Mira tío… quizás vos, lamentablemente, en opinión de médicos, tengas un tiempo máximo de vida… pero eso no quiere decir que alguno de nosotros está exento que le pase algo en estos días. La muerte es tan pero tan hija de mil p, que cuando alguien la menciona mucho para uno, se acerca, pero no a quien la llama, sino a aquél que más quiere…”-

La esposa sintió un alivio, sin llegar a poder expresar emoción alguna, ante que alguien la comprenda y apoye. Pero fue un pequeño momento, el dolor continuo que vivía no cesó.

Ernesto miró a su atrevido sobrino, recordó no sólo lo recién ocurrido, sino también cuando el chico le hizo ver que su enfermedad tenía altibajos, y que un mal momento no significaba desmejoramiento constante, sino que quizás tuviera momentos mejores más adelante… y mientras le pegaba una tierna cachetada le dijo:

-“Cuidá a mis hermanas”-

28 respuestas

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  • Anónimo
    hace 1 década
    Mejor respuesta

    hola Oaky.

    Nada más cierto y estremecedor de quien cuida un enfermo.....

    siempre nos condolemos ante el enfermo, pero nunca nos detenemos a pensar un poco en la gente que valerosamente regala su tiempo precioso para cuidar, atender y aguantar a un enfermo y por si fuera poco los visitantes.

    El tío Ernesto sabiamente pudo ver en el sobrino la madurez y valentía.

    Y de verdad amigo Oaky se tiene que tener mucha madurez para poder aceptar los errores aun en el lecho de la enfermedad o la muerte.

    Hermosa reflexión

    Gracias

    Angélica

  • Anónimo
    hace 1 década

    Muy real tu historia hay que vivir para contarlo,es triste y doloroso cuando un ser querido padece una enfermedad tan terrible como el Cancer,me ocurrió con mi papa en menos de 3 mese la maldita enfermedad se lo llevo fue doloroso y desgarrador,ver partir la figura mas importante de una familia bien constituida y casi perfecta,lo imperfecto quizás el aspecto económico que nada tienen que ver con la perfección,de estar unidos y quererse y respetarse,una linda historia como todas las que nos contas,gracias un saludo y que tengas una linda semana

  • Anónimo
    hace 1 década

    Si no lloro al leer esto es porque de verdad soy valiente, lo he leído de punta a punta y me emociona. Creo que debe haber sido cuando tras la muerte de mi hermano, al ver el inmenso dolor de mis padres el mio era por partida doble, el propio y el verlos a ellos en esa situación, cuando veía a mis viejos deshacerse de dolor me salían palabras de consuelo para ellos, para tratar de mitigar aquel inmenso dolor.

    Gracias por la oportunidad de estar respondiendo a todo esto que me encanta y tanto disfruto.

  • sofi
    Lv 7
    hace 1 década

    De verdad es muy cierto lo que dices, a veces las personas adoran hacerse las victimas, como si dando lastima las fueran a querer mas, en los momentos duros, y eso lo veo algo egoista. No creo que sea buena tactica la de estar dando lastima, mas bien creo que es de cobardes, deberia aparentar estar estar fuerte y asi no causarle dolor a quienes los queiren.

    Y volviendo a tu pregunta, siempre digo lo que siento, o lo grito, no me gusta quedarme con las cosas por dentro, no sirve, al menos en mi caso, es demasiado hipocrita y yo no soy asi, no podria.

    Te mando besiss Oakyn querido, me gusto mucho tu relato y pregunta, chau,chau!!!

    Sofi.

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  • hace 1 década

    amigo del alma,

    conmovedor relato,como siempre con una delicadeza tan sublime que la familia enfrenta algo tan irrenediable para los humanos la muerte del ser querido

    el se fue feliz porque en vida dio amor compacion,cariño,apoyo incondicional a los seres que amo y cuido

    cuando sentimos la muerte cercana solemos encargar ese tipo de cosas,asi es la realidad

    me hiciste recordar la promesa que le hicimos a mi mama mis hermanos y yo de nunca hacerle nada a mi papa, mi mama nos decia aun minutos antes de morir

    no le hagan daño a su papa

    que al contrario de tu historia,nunca comvivio con nosotros,siempre siendo infiel y nosotros solo de observadores

    gracias por compartirlo

    abrasos besos de oso

    lourdes

  • Anónimo
    hace 1 década

    ¡Què maravillosa historia de vida Oaky!Me identifico con el sobrino de Ernesto.Creo que esa buena energìa que este le enviaba a su tìo en esos momentos era tan importante como la medicina.¿Por què serà que la gente tan buena y ejemplar tenga que partir antes de tiempo?¿Tendràn un mensaje para dejarnos a todos?¡Y los malos siguen viviendo sin chistar!Esas son las preguntas que me hago cuando me encuentro con esos casos, pero tambièn percibo que Dios envìa a este mundo esos personaje que nos vienen a enseñar que la vida es un solo un trànsito y que conviene vivirla con honestidad, sabidurìa y amor.Cariños

  • Anónimo
    hace 1 década

    hay dios...esta historia me viene como anillo al dedo es cierto que las enfermedades tiene altas y bajas y que la peor enfermedad es la lastima---pd. me encanto tu historia=D

  • BIBI
    Lv 7
    hace 1 década

    Tus relatos siempre terminan con una pequeña lágrima en mis ojos, porque yo con mi dolor y mi angustía de hija única el día antes que mamá se fuera de este mundo, aunque estaba en coma, y el médico me dijo mire señora tenga cuidado con lo que habla porque lo último que pierden los enfermos en como es la audición, entoncen me sente a su lado, y hable con ella como nunca en la vida lo había hecho, estaban conmigo unas amigas y se retiraron de inmeidato , pero cuando yo salí de terapía intensiva me di cuenta de inmediato que no la vería nunca más, y así fue murió en la madrugada del l6 de enero del año 2007, y no me arrepiento de haber hablado con ella como lo hice. así que yo vivi en carne propia tu pregunta.

    Fuente(s): mi recuerdo hacia mi hermosa y queridísima mamá.
  • hace 1 década

    Oaky muy bonito relato , pero es muy difícil en ese momento decir algo ,tienes que ponerte una coraza , tratar de dar aliento ,y buena onda aunque tu corazón se rompa

  • hace 1 década

    Muy Bueno! Y tan cercano, tan cerca mío...

    Siempre con algo de moraleja o enseñanza , para el alma , es lo que disfruto...a algunos no les agrada , ni saber que existen, situaciones así. El dolor, cuesta aceptar y afrontarlo, y mucho.

    Cuando estuve enferma, pensé primero , en dejarme estar hasta el final, llorando mi suerte. Al ver mis hijos ,y mi pareja, y la angustia en sus rostros, mi decisión cambió y todo fue natural...acá estoy, después de darme a luz a mi misma!!! Ya pasaron nueve años, y mi alma agradece a Dios ,y a todos! Me sorprendí , verme , con una tranquilidad y calma asombrosa , cual gripe ,pero común...

    Cuando mis padres, enfermaron, antes que yo, si,pude decirles Te Amo, infinidades de veces,y escuchar de sus boca, tiernas, palabras de Amor.

    Cariños,un abrazo. Gra.

  • Anónimo
    hace 1 década

    Seguramente Ernesto se fue sabiendo que lo amarían toda la vida...que no solo fue hermano sino también padre.

    Es una historia que me lleva a otros momentos de mi vida, linda, un tanto triste para quien ha vivido algo similar.

    Lamento no poder contarte lo que dije a pesar de mi dolor, porque fue tan grande y tan poderoso que antes de poder decir lo que tanto quería, a segundos de cruzar la puerta de la habitación, mi papá-tío había partido para no volver...

    Esta ves me hiciste llorar.

    Te dejo un beso y mis cariños.

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