Anónimo
Anónimo realizada en EducaciónOtros - Educación · hace 1 década

¿cuales son los aspectos positivos y negativos en la fraternidad?

necesito q me ayuden..xfa.. esta corresponde a la materia de premilitar. es una exposicion sobre los valores y a mi me toco la fraternidad.. ayundenmeeee

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  • hace 1 década
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    FRATERNIDAD

    La fraternidad es una creencia: una sabia mezcla de conocimiento y fe en la que se implica el hombre entero. La conocemos en la medida en que creemos en ella; y puesto que la fe tiene dos movimientos: el del asentimiento y el de la adhesión, sólo es posible saber qué es la fraternidad si vivimos fraternalmente con el otro hombre. La fraternidad es la afirmación y el compromiso decidido de hacer de la historia del hombre una historia de amor. Y puesto que el hombre se descubre como persona, la fraternidad es la historia de amor que el hombre va haciendo al vivir: un proceso de personalización. La fraternidad es la opción y el esfuerzo inacabable por construir entre todos los hombres una relación de profunda amistad, en la alegría de sentirse queridos previamente, sin condiciones, y en la esperanza y en la fe de que el amor tiene la última palabra de la existencia como tuvo la primera.

    I. ESBOZO HISTÓRICO.

    La idea de un Dios Padre se encuentra en los comienzos de muchas religiones. Parece como si el símbolo de la paternidad, en el que confluyen también caracteres inequívocamente maternos, hubiera acompañado siempre al hombre religioso. Se puede comprobar su existencia en los orígenes más primitivos del pueblo judío, incluso en el tercer milenio antes de Jesucristo. El significado de esta paternidad tenía también indudables rasgos maternos. A lo largo de miles de años, y en íntima relación con los acontecimientos de la historia, el concepto se fue llenando de significado y se fue abriendo a la universalidad. En el Antiguo Testamento, con los /profetas, alcanza expresiones llenas de ternura (Is 64,7-8; Os 11,3.8-9; Jer 31,20). Pero es con Jesús de Nazaret con quien la experiencia de que Dios es Padre llega a una plenitud insuperable: Dios es un padre lleno de ternura, más allá de lo que pueda serlo cualquier padre o madre; perdona siempre a todos, incluso a los pecadores, aquellos que se han alejado de él y no aman a los demás; tiene predilección por los despreciados y /excluidos de la historia; un padre para quien la confianza plena en él y el amor a los demás es la única ley; en su casa no cabe otro comportamiento que no sea el del servicio, no la explotación o el dominio de un hombre sobre otro hombre. Esta experiencia, que él vivió con todas sus consecuencias, ya forma parte, ineludiblemente, de toda experiencia religiosa y su historia es fuente de vida y de inspiración para cualquier 7 humanismo que pretenda elevar verdaderamente al hombre. Desde el Renacimiento, una época humanista, en la que el hombre redescubrió su valor y poder creativo, se fue desarrollando una idea del hombre basada en dos fuerzas: la razón y la libertad. Y en la Ilustración todavía es posible ver la pregnancia de las ideas cristianas en la declaración de 1789: «Libertad, Igualdad, Fraternidad». La Revolución Francesa fue esencialmente un proceso de liberación; pero aquella liberación burguesa se volvió pronto opresiva y represiva. El camino recorrido desde entonces es sobradamente conocido; pero dejemos constancia de dos hechos: a) el humanismo, sin Dios, ha llegado a la negación teórica y práctica del hombre; b) la razón instrumental y matemática, que ha demostrado enormes posibilidades para la producción y la conquista, también ha demostrado su incapacidad, fuera de una orientación humanista, para preservar lo más hondo del hombre. Por tanto, sin un respeto absoluto a la dignidad del hombre, la que se basa en la común paternidad y filiación, las cada vez mayores posibilidades de la humanidad sólo le sirven para deshumanizarse.

    II. FUNDAMENTACIÓN DE LA FRATERNIDAD.

    La fraternidad es el reconocimiento /absoluto de la dignidad del otro; y este reconocimiento no es simétrico. No depende del comportamiento del otro para conmigo, la exigencia que yo tengo de relacionarme con él como alguien de un valor único e irrepetible. Siento ante él la llamada a no utilizar con él los medios del poder, a no utilizarle como un medio para mis propósitos. Sin embargo, a pesar de ser capaces de reconocer la exigencia absoluta de esta llamada, se desatiende en muchísimas ocasiones. La razón básica es que el hombre sólo vive como persona si vive con libertad. Si de una historia de amor se trata, y así lo creemos, no puede ser de otra forma sino adhiriéndose a vivirla libremente. Mas el amor, o es producto de la libertad, o no es amor. Y es un amor que comprende la fe y la esperanza, ya que sólo podemos acoger y entregarnos –esto fundamentalmente es el amor: acogida y entrega– a aquel en quien confiamos y sólo podemos creer en quien esperamos. La esperanza en uno mismo es el primer punto de apoyo de nuestra vida; la esperanza, esa fe tensada hacia el futuro, es el punto de apoyo básico para amar al otro. Fe, esperanza y amor se necesitan y se dan mutuamente en la fraternidad si esta es lo que dice ser.

    1. La filiación divina, fundamento de la fraternidad. Los muchos intentos de fundamentar la absoluta dignidad de la persona

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