¿Pasión por volver a Buenos Aires ?

Ilusión de volver (para la querida Ana C y su saudade) Le temblaba ligeramente la mano derecha al hombre, pero no había dicho una palabra sobre el asunto. Ella tampoco dijo nada A pesar de eso, la conducía maravillosamente por toda la pista. A ella se le expandía el pecho cuando bailaba, era duro esperar... mostrar más Ilusión de volver
(para la querida Ana C y su saudade)

Le temblaba ligeramente la mano derecha al hombre, pero no había dicho una palabra sobre el asunto. Ella tampoco dijo nada A pesar de eso, la conducía maravillosamente por toda la pista. A ella se le expandía el pecho cuando bailaba, era duro esperar que alguien la sacara, tanto que le gustaba bailar toda la noche. .

La buscaba para unos dos tangos de una serie y después, un ratito antes de irse. Otros dos. Como para dejarle su impronta antes de desaparecer por la puerta de salida. Siempre antes del final.

Esto se repitió unas cuantas veces, de manera que había instalado una suerte de dependencia. Esa ansiedad de que él pusiera su marca de gallo del gallinero.
Gallo viejo y mañoso.

Un día la invitó a salir. Pero le dijo que debían ir a bailar cerca de la casa donde él vivía, en una pista municipal, abierta los domingos temprano, y después, la invitaría a tomar café a su casa. Ella le respondió en voz baja algo vago, como que quería ser amiga de todos, no de alguien en particular.

Después nunca más la sacó a bailar. Ella lo saludaba de lejos, pero él daba vuelta la cabeza.

Todo fue así en Buenos Aires. No encontraba a nadie que fuera su pareja de baile. No pedía más. Durante tres meses fue a todos los salones de San Telmo, de Villa Urquiza, de Boedo y de Palermo. Se maquilló horas frente al espejo. Gastó toneladas de dinero en zapatos de tango. Cada noche, siempre vestida de negro y cada vez más rubia, se ilusionó al entrar en cada milonga.

Volvía a San Pablo sintiéndose casi feliz. En cada clase, en cada pared en la que se había apoyado para practicar el paso, en cada instante en el que había sentido ilusión por el próximo compás que sabía le estrujaría el corazón.

Había explicado vanamente por qué Buenos Aires tiene esa magia que los porteños no advierten ya. No saben lo que tienen.

Sacó el grabador y se dispuso a escuchar los consejos para el pánico a volar que le habían preparado las amigas:

Ana C
.
“Este mensaje debe ser abierto a la hora 2 minutos 15 segundos de vuelo. Debes llamar a la azafata que se encuentre más cerca, y preguntársele cuánto falta para llegar a destino.
Mirar luego por la ventanilla, suspirar, cerrar levemente los ojos mientras se entrelazan los dedos de las manos sobre el abdomen, y pensar que todo es una gran locura, una definitiva y rematada locura.

Pero que está bien que sea así. Pronto volverás a Buenos Aires. ”

Lilas P
8 de mayo de 2010
Actualizar: Anita : contéstame si alguna vez tuviste saudade o pasión por volver a algún sitio. Por ejemplo.
Actualizar 2: Gracias amigos! Parece que no lo dejé muy claro, la protagonista de la historia según pretendo plantear es oriunda de San Pablo, Brasil, y regresa allí . pero siente nostalgias de Buenos Aires. Conozco mucha gente del exterior que se enamora de esta ciudad. Si bien parecería que suena triste su experiencia en el... mostrar más Gracias amigos! Parece que no lo dejé muy claro, la protagonista de la historia según pretendo plantear es oriunda de San Pablo, Brasil, y regresa allí . pero siente nostalgias de Buenos Aires. Conozco mucha gente del exterior que se enamora de esta ciudad.
Si bien parecería que suena triste su experiencia en el punto mismo de su relacionamiento con las parejas de baile , --a veces aquello que una se propone no sale pero en cambio resultan muchas otras cosas---se siente casi feliz (no es poca cosa) estuvo libre, comunicada, activa, aprendió mucho y cosechó una gran cantidad de amigos!!!
Actualizar 3: Me mataste Eve y en repique les mando el centro de mi corazón:
http://www.youtube.com/watch?v=tC1Km7gZm...
Actualizar 4: Me mataste Eve y en repique les mando el centro de mi corazón:
http://www.youtube.com/watch?v=tC1Km7gZm...
Actualizar 5: Corvux También hay personas que se ponen la radio en la oreja, entre las sábanas....su interior aúlla lastimeramente...alguna vez dormí con las luces encendidas...


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